Sin oxígeno y sin sonda: el cambio de Emma que su mamá celebró con una foto
Parecía que la recuperación iba a ser lenta y complicada. Pero Emma sorprendió a todos: dejó el oxígeno y la sonda, y su mamá compartió una foto que lo dice todo. ¿Qué dijo Lorena sobre el alta?
La beba de Gualeguaychú que fue sometida a una cirugía a corazón abierto en el Hospital Garrahan dejó atrás los respiradores y las sondas. Su mamá confirmó que ya come, se ríe y juega, y que la familia espera el alta en los próximos días.
Emma, la pequeña entrerriana intervenida por una miocardiopatía dilatada severa, transita una recuperación que ilusiona a todos los que siguieron su historia. Lorena Holstein, su madre, fue la encargada de dar la noticia a Elonce.
"Sin oxígeno y sin sonda desde ayer; come, se ríe y juega", contó Lorena. La beba había sido operada para mejorar el funcionamiento de su corazón, en una alternativa al trasplante que buscaba darle una oportunidad de recuperación.
Una espera que se acerca al final
La familia aguarda que en los próximos días llegue el alta médica. "Estamos esperando que en estos días le den el alta", expresó la mamá, que ve cada vez más cerca el regreso a casa.
El cambio no es solo físico. Lorena también destacó que Emma volvió a mostrar su carácter. "Volvieron las mañas para recuperar tiempo perdido", dijo con humor, dejando ver que la beba retomó sus rutinas de siempre.
La evolución favorable se reflejó en una imagen que la familia compartió: Emma sonriente, sin los dispositivos que la acompañaron durante semanas. "Hoy les queremos mostrar a alguien por aquí", escribió Lorena junto a la foto. "Está como si nada", resumió.
Agradecimiento y oraciones
La mamá aprovechó para agradecer a quienes siguieron de cerca la recuperación de su hija. "Agradecer a todas las personas que estuvieron pidiendo por ella, a los que fueron a la Virgen de Luján, a todos", manifestó.
Emma permanece bajo seguimiento médico en el Garrahan. La evolución posterior a la cirugía será clave para definir los próximos pasos, pero el hecho de que ya respire sin oxígeno, se alimente y vuelva a sonreír es una señal alentadora para su familia y para toda la comunidad que acompañó su historia.