Sin sueldo, sin obra social y sin aportes: el duro mensaje de un gremialista al vicegobernador Leguizamón
El Frente Sindical Santa Cruz respaldó a APEL y le pidió al vicegobernador Fabián Leguizamón que reconsidere el descuento de haberes a dos dirigentes. La medida afecta a David Catrihuala y Layla Gironi, que quedaron sin sueldo, sin aportes y sin obra social. Pero lo que parecía un reclamo administrativo escaló a un desafío personal: "Si quiere que renuncie, pídalo abiertamente".
El Frente Sindical Santa Cruz salió a respaldar a la Asociación del Personal y Empleados Legislativos (APEL) en el conflicto que mantiene con la Cámara de Diputados por el descuento de haberes a dos de sus máximos dirigentes. El espacio gremial le pidió al vicegobernador Fabián Leguizamón que reconsidere la medida, que alcanza al secretario general David Catrihuala y a la secretaria adjunta Layla Gironi.
Según denunció el sindicato, la Presidencia de la Cámara dispuso para ambos una licencia gremial sin goce de haberes, lo que en la práctica implica que dejen de percibir sus salarios mientras ejercen esa representación. El planteo también involucra los aportes previsionales y la cobertura de obra social.
A través de un comunicado difundido este miércoles, el Frente Sindical sostuvo que la situación "merece ser reconsiderada". Y agregó que anteriores conducciones de APEL contaron con licencias gremiales con goce de haberes, por lo que esas condiciones deberían mantenerse independientemente de quién conduzca el sindicato.
"No buscamos profundizar diferencias", expresó el espacio, que pidió una salida mediante "el diálogo, el respeto institucional y el reconocimiento de los derechos sindicales".
Catrihuala apuntó contra Leguizamón: "Si quiere que renuncie, pídalo abiertamente"
El secretario general de APEL, David Catrihuala, cuestionó directamente al vicegobernador y presidente de la Cámara de Diputados por las consecuencias de la medida. "Sin sueldo, sin aportes previsionales y sin obra social. Sr. Vicegobernador, si quiere que renuncie, pídalo abiertamente", expresó.
El dirigente vinculó la decisión con el enfrentamiento que la actual conducción sindical mantiene con las autoridades legislativas. "Este es el precio que nos hacen pagar por no dejar que se lleven puesto todo", sostuvo, y afirmó que una situación de estas características "nunca jamás" se había visto en Santa Cruz.
Catrihuala también aseguró que durante la actual gestión se concedieron "licencias gremiales y afectaciones con goce de haberes a la conducción que perdió tiempo atrás". Se trata de una afirmación realizada en el marco del conflicto y que, por el momento, debe ser presentada como su versión mientras no exista documentación oficial que permita contrastarla.
En uno de los pasajes más personales de su declaración, planteó que está dispuesto a enfrentar las consecuencias políticas del conflicto, pero marcó un límite respecto de su situación familiar. "Me banco como siempre de frente el ataque que sea de cargos políticos, trolls, ñoquis o todo eso junto, pero que se metan con la comida y obra social de mi hijo no. Hay límites que no se cruzan", afirmó.
Catrihuala insistió además en que considera que el enfrentamiento excede una discusión administrativa. "Dije hace tiempo que era personal y lamentablemente no me equivoqué", señaló. Y volvió a desafiar públicamente a las autoridades legislativas: "Si quieren que deje de representar a los míos en APEL y en la CTA Autónoma Santa Cruz, díganlo abiertamente". Cerró con una frase: "Yo: de pie, de frente y con dignidad siempre".
Qué originó el conflicto dentro de la Legislatura de Santa Cruz
El conflicto había escalado un día antes, cuando APEL se declaró en estado de alerta y cuestionó la Resolución de Presidencia N° 353/26, que, según el gremio, estableció la licencia sin goce de haberes para Catrihuala y Gironi.
APEL sostiene además que la medida afecta los aportes a la Caja de Previsión Social y la cobertura de la Caja de Servicios Sociales. Esas consecuencias fueron denunciadas por la organización sindical y también recogidas por la CTA Autónoma; hasta el momento no se localizó una respuesta pública de la Presidencia de la Cámara que exponga su posición sobre esos cuestionamientos.
El enfrentamiento no comenzó esta semana. La nueva conducción de APEL asumió el 24 de mayo, luego de las elecciones del 18 de marzo, y desde entonces mantiene diferencias con las autoridades legislativas por cuestiones salariales, recategorizaciones y el reconocimiento institucional de la Comisión Directiva.
En junio, Nuevo Día ya había informado que APEL realizó varias presentaciones para pedir la apertura de la mesa paritaria de la Legislatura. El gremio reclamaba entonces discutir recomposición salarial, recategorizaciones y condiciones laborales de los empleados de la Cámara de Diputados.
Qué reclama ahora APEL y por qué intervino el Frente Sindical
La intervención del Frente Sindical no es casual: APEL formalizó su incorporación a ese espacio el 2 de junio, luego de una decisión aprobada por unanimidad en una asamblea extraordinaria de trabajadores legislativos. Desde entonces participa junto a otros gremios estatales de reclamos vinculados con salarios y condiciones laborales en Santa Cruz.
En el nuevo comunicado, el Frente pidió expresamente a Leguizamón que "reflexione sobre esta decisión y reconsidere la medida adoptada". También sostuvo que defender las condiciones necesarias para el ejercicio de la representación gremial implica defender la libertad sindical.
El punto central del conflicto queda así planteado dentro de la propia Legislatura: APEL cuestiona que dos de sus máximos dirigentes hayan quedado sin percibir haberes durante sus licencias gremiales, mientras el Frente Sindical reclama que la Presidencia de la Cámara revierta la decisión. Por ahora, la disputa continúa abierta y APEL mantiene el estado de alerta.