Sin trabajo ni ahorros: el drama invisible en los comedores del Conurbano
El 45% de los que asisten a comedores está desocupado y el 32% depende de changas. ¿Qué pasa cuando no hay trabajo ni ahorros?
Un relevamiento en Florencio Varela destapó una realidad que pocos quieren ver: el desempleo y las changas se convirtieron en el pan de cada día para quienes asisten a los comedores. Mientras el Gobierno promete empleo con inteligencia artificial, la mayoría ni siquiera sabe qué es.
¿Qué dice la encuesta?
El 45% de los consultados está desocupado, y un 32% sobrevive con changas. Solo un 5% tiene empleo formal y un 2% cuenta con un emprendimiento propio. Más de tres de cada cuatro personas no tienen ingresos estables.
Para muchos, la changa no es un extra: es su única fuente de recursos. Si pierden ese ingreso, el 43% saldría a buscar otra changa, y solo un 7% tiene ahorros para aguantar.
¿Qué quieren lograr?
A pesar de todo, las ganas no faltan. El 39% aspira a tener ingresos estables y el 37% sueña con emprender. Pero el 57% dice que el principal obstáculo es la falta de trabajo. Sin apoyo ni capacitación, las metas se ven lejanas.
Incertidumbre total
El 43% no sabe cómo estará su situación dentro de un año. La incertidumbre golpea más fuerte que el pesimismo: el 28% espera mejorar, pero el 17% teme quedarse igual y el 11% cree que estará peor.
La IA, una promesa vacía
El 64% de los encuestados nunca usó inteligencia artificial. Aun así, el 42% la usaría para trabajar. La brecha digital se suma a la económica, dejando a los barrios populares aún más relegados.
El relevamiento pinta un cuadro duro: sin trabajo formal, sin ahorros y con pocas herramientas, la supervivencia diaria es la prioridad. La meritocracia que pregona el oficialismo choca con una realidad donde el esfuerzo no alcanza.