Sin un kilo de sémola para los peregrinos: el pedido desesperado de la Pastoral de Palpalá
Hace 23 años que Cornelia Ocaranza recibe a los peregrinos en Palpalá, pero este año la situación la supera: a días del paso de las delegaciones, asegura que no tiene ni un kilo de sémola para cocinar. Qué están pidiendo y a dónde llevar la ayuda.
La Pastoral "Peregrinos de la Fe" de la Parroquia San Cayetano de Palpalá lanzó un llamado urgente a la solidaridad de la comunidad ante la llegada de miles de caminantes desde las Yungas hacia Río Blanco. Necesitan leña, plásticos, insumos y alimentos para asistir a las delegaciones que ya empezaron a transitar la ciudad.
El problema no es solo la logística: las donaciones cayeron de forma marcada respecto de otros años y la preocupación crece a medida que se acercan los días de mayor tránsito de peregrinos.
Cornelia Ocaranza, referente de la institución que acompaña a los caminantes desde hace 23 años, fue contundente al describir la situación: "Este año está un poco difícil la situación. La realidad a veces nos supera y estamos teniendo inconveniente con las donaciones. En años anteriores, cinco o seis días antes ya tenía todo, y ahora no tengo ni un kilo de sémola para hacer los siete tachos de anchi que preparamos para los chicos".
Un refugio a cielo abierto en el camino
Los grupos de peregrinos ya comenzaron sus trayectos a pie desde localidades lejanas como Yuto, El Bananal, Ledesma, Caimancito y San Pedro. Palpalá funciona como parada técnica estratégica en barrios como Patria y Constitución, donde los jóvenes descansan y se alimentan antes de encarar el tramo final.
Ocaranza explicó cómo se recibe a las delegaciones: "Llegar a Palpalá es sinónimo de solidaridad. Cuando tenemos cosas, les brindamos té, mate cocido, anchi, chocolate, café con leche o sándwiches. A los chicos se los recibe a cielo abierto y, si hace frío o llueve como el año pasado, necesitamos leña, carbón, plásticos y carpas prestadas por 24 horas para darles refugio".
Menos jóvenes en el camino
La crisis económica también se siente en la cantidad de peregrinos que se suman. Según la referente, del Decanato Ramal solían llegar entre 3.000 y 4.000 jóvenes caminando, mientras que el año pasado la cifra se redujo a la mitad: apenas 2.000.
La razón, según Ocaranza, es el costo del transporte: "Los padres no tienen para pagar pasajes que están por encima de los $10.000 o $12.000 desde el interior".
Cómo colaborar
Quienes puedan aportar alimentos, leña, plásticos o carpas pueden acercarse a la Parroquia San Cayetano de Palpalá, de lunes a domingo en el horario de 18:00 a 21:00. También está disponible el teléfono 388 5191949 para coordinar retiros a domicilio con Cornelia Ocaranza.