Sobrepoblación animal en Corrientes: el quirófano móvil que recorre la provincia y el desafío de educar
El programa de esterilización con quirófano móvil ya recorrió gran parte de la provincia, pero los veterinarios advierten que sin un cambio cultural en los dueños, el problema no se resuelve.
La sobrepoblación de perros y gatos en Corrientes ya no se combate solo con castraciones. El Gobierno provincial impulsa un programa de esterilización con quirófano móvil, pero quienes trabajan en territorio advierten que falta el eslabón clave: la educación y la responsabilidad de los dueños.
La Subsecretaría de Gestión Sanitaria, a cargo de Silvina Vega Bajo, depende del Ministerio de Salud Pública y lleva adelante un operativo que recorre localidades donde el acceso a veterinarios es escaso o nulo. El equipo, integrado por un anestesista, su ayudante, dos cirujanos y personal de coordinación, ya pasó por Colonia Carlos Pellegrini, Santo Tomé, San Lorenzo, San Luis del Palmar, Loreto, San Miguel, Alvear, La Cruz y Pago de los Deseos. También acompañó los operativos del programa Corrientes Cerca en barrios de la capital.
Calidad antes que cantidad
El veterinario Lino Barrios, parte del equipo, explicó que el número de cirugías se mantiene deliberadamente acotado para preservar la calidad del procedimiento y el bienestar animal. La premisa es hacer menos intervenciones pero bien hechas, en lugar de convertir la cantidad en el principal indicador de la campaña.
Ese criterio se vuelve clave cuando los animales llegan en malas condiciones. El equipo realiza una evaluación clínica previa y puede determinar que un animal no está en condiciones de ser operado. Se registraron casos de anemia o de animales que no cumplieron con el ayuno correspondiente.
Pero hay una dificultad que excede lo veterinario: la resistencia a castrar a los machos. Barrios señaló que una parte importante de los esfuerzos debería concentrarse allí. Mientras una perra tiene períodos reproductivos determinados, un macho sin esterilizar que circula libremente puede reproducirse con numerosas hembras. Sin embargo, persiste la idea de que la castración es un asunto principalmente de hembras.
La consecuencia es que muchas campañas terminan con una demanda mayoritaria de perras, incluso durante el celo, cuando las intervenciones son más prolongadas y complejas. En San Lorenzo, por ejemplo, el equipo encontró numerosos casos de hembras en celo o con infecciones uterinas. En la práctica privada, una cirugía en celo puede no ser recomendable, pero en el marco de una población vulnerable, el equipo asume la mayor complejidad con los recursos necesarios para hacerla segura.
La tenencia responsable, el verdadero desafío
La cuestión de fondo, sin embargo, no está dentro del quirófano. "El animal es una responsabilidad", insistió Barrios. La esterilización es una herramienta, no una solución aislada. Adoptar un perro o un gato implica hacerse cargo de su alimentación, vacunación, controles sanitarios, reproducción y circulación.
Cuando esa responsabilidad se delega exclusivamente en las campañas públicas, el problema reaparece. El Estado puede intervenir sobre una parte de la población animal, pero difícilmente reemplace las obligaciones de cada propietario.
La situación también tiene una dimensión ambiental. En Colonia Carlos Pellegrini, la proliferación de gatos preocupa por tratarse de una zona turística con importante presencia de fauna y aves. Los gatos, como predadores naturales, pueden ejercer presión sobre especies autóctonas. Los perros sueltos, en tanto, pueden provocar accidentes de tránsito o situaciones de riesgo para las personas. Por eso el programa vincula salud, ambiente y tenencia responsable.
Próximos operativos
El próximo operativo está previsto para septiembre en San Luis del Palmar. También se analiza avanzar en Monte Caseros, donde hay una demanda importante y se estudia organizar jornadas de dos días para aprovechar el traslado del equipo.