Sobrevivió a un ataque brutal: la dieron por muerta y ahora recibió el alta
La joven de 28 años que fue atacada y dada por muerta en Santa Lucía finalmente salió del hospital. ¿Qué secuelas le quedaron y qué pasará con el agresor?
Tras 16 días de lucha en el Hospital Padilla, la joven de 28 años que fue abusada y abandonada bajo un puente en Santa Lucía finalmente recibió el alta médica. Pero su calvario no termina: deberá someterse a una segunda cirugía.
El hecho, que conmocionó al sur tucumano, ocurrió el 22 de julio. La víctima fue atacada por José Díaz, un hombre al que había conocido días antes y con quien se había citado en esa zona. El agresor la golpeó hasta creerla muerta y la dejó tirada, pero ella logró sobrevivir y pedir ayuda.
¿Cómo fue el ataque?
Según la declaración de la víctima, era la tercera vez que veía a Díaz. Se encontraron el 22 en Santa Lucía, de donde él es oriundo. Todo se desencadenó cuando ella se negó a mantener relaciones: el hombre se enfureció y la golpeó.
La acusación detalla que le dio una trompada en el rostro que la dejó aturdida. Luego la subió a su moto y la llevó hasta debajo del puente. Allí, la golpeó repetidamente y abusó de ella. Convencido de que había muerto, la abandonó en el lugar.
El rescate milagroso
Cuando recuperó el conocimiento, la mujer logró arrastrarse hasta la parte superior del puente. En su desesperación, vio pasar varios autos, pero los conductores solo la miraron y siguieron de largo. Finalmente, un automovilista se detuvo y le brindó auxilio.
Las graves lesiones
La víctima llegó al Hospital Padilla en estado crítico. Presentaba múltiples golpes y cortes en la cabeza, producto de los piedrazos que recibió. Además, tenía ocho costillas quebradas y ambos brazos fracturados. Ya fue operada de uno de ellos, pero la próxima semana deberá regresar para la cirugía del otro.
Mientras tanto, José Díaz permanece detenido e imputado por abuso sexual y homicidio en grado de tentativa. La justicia avanza en la causa mientras la víctima intenta recuperarse física y emocionalmente de la pesadilla que vivió.