Socios contra Iván Yoma: la declaración que lo señala como el cerebro de una estafa de 500 mil dólares
Uno de los acusados rompió el silencio y reveló detalles que complican al abogado Iván Yoma. ¿Qué dijo sobre el destino del dinero y el rol de los otros imputados?
Pablo Falco, uno de los acusados en la causa por estafas que involucra al abogado Iván Yoma, declaró durante 10 horas ante la Fiscalía de Delitos Económicos y apuntó directamente contra su exsocio. En su testimonio, Falco aseguró que Yoma “pretende salir impune con una fábula y una serie de mentiras” y que toda la maniobra fue preparada por él para estafar a los inversores.
¿Qué dijo Falco sobre el dinero?
Según su relato, la crisis de Asesoría Legal, ubicada en calle 25 de Mayo al 1200 de Ciudad, comenzó a fines de 2023. Yoma les habría explicado que atravesaba problemas financieros por “malos negocios” con vehículos de lujo y por su divorcio. En ese contexto, se planteó un plan para vender bienes y pagar a los inversores, pero Falco asegura que Yoma empezó a mentir a todo el mundo.
El imputado describió que el dinero se recibía y guardaba en efectivo en una caja fuerte en la oficina de Yoma. Además, señaló que los contratos de mutuo se firmaban mediante sociedades relacionadas con el abogado, como Asesoría Legal, Facilgestiono, BBC Criptomonedas, Constructec SRL y Cayetano Crédito.
El rol de los otros imputados
Falco también apuntó contra Rodrigo López Casado, a quien describió como el encargado de recibir dinero, firmar contratos y manejar la caja diaria. Además, mencionó a la expareja de Yoma, Mireya Salas, y a Germán Calcagno. “Yo creo que la estafa a los inversores fue ideada por Iván Yoma y que junto con Germán Calcagno, y me animo a pensar que con Mireya Salas, pensaron en esta situación de no pagar y terminar estafando a toda la gente”, declaró.
La declaración de Falco contradice la estrategia defensiva de Yoma, quien había sostenido que los inversores entregaron el dinero a Falco y que esos fondos nunca ingresaron a la empresa, lo que habría motivado un incumplimiento, no una estafa. Sin embargo, la Fiscalía considera que los mutuos ofrecían condiciones de imposible cumplimiento para captar víctimas.
La causa investiga un esquema de inversiones que prometía retornos mensuales del 2,5% en dólares. Durante un tiempo los pagos se cumplían, pero cuando los montos crecían y los clientes intentaban retirar el capital, los pagos se interrumpían. Los expedientes ya acumulan denuncias por pérdidas de cientos de miles de dólares.