Sol Abraham ganó Gran Hermano y confesó el detalle que nadie vio venir
¿Qué fue lo primero que dijo Sol Abraham cuando apagó las luces de la casa y se dio cuenta de que había ganado Gran Hermano? La tucumana rompió el silencio entre lágrimas y dejó una frase que nadie esperaba.
Sol Abraham venció a Yipio Pintos y se consagró campeona de Gran Hermano: Generación Dorada (Telefe) como la participante más votada. La tucumana se impuso en la final de este miércoles 16 de septiembre y desató una ola de emoción en la casa más famosa del país.
Después de 19 años, una mujer volvió a llevarse el reality. La última en lograrlo había sido Marianela Mirra en la edición de 2007. Con su consagración, Abraham cortó además la racha de dos uruguayos consecutivos en lo más alto: Bautista Mascia había ganado en 2023-2024 y Santiago “Tato” Algorta en la 2024-2025.
¿Qué premio se llevó la campeona?
La ganadora recibió 70 millones de pesos, una casa prefabricada y un reintegro de gastos con tarjeta de crédito a través de una billetera virtual. Yipio Pintos, por su parte, se quedó con una casa y 20 millones de pesos por el segundo puesto.
El momento más emotivo llegó cuando Abraham apagó las luces de la casa. Antes de hacerlo repitió varias veces “jaque mate”. “Gracias, gracias, gracias. Te amo, Gran Hermano”, sentenció.
Su paso por esta Generación Dorada fue de todo menos lineal: primero fue de intercambio a la Casa de los famosos, después la expulsaron y más tarde volvió a ingresar al juego en el repechaje gracias al voto de la gente.
El descargo entre lágrimas
“Valió la pena todo, valió la pena todo el esfuerzo. Gracias. Gracias, por Dios. Soy la última. No lo puedo creer. Estoy sola. 43 personas y soy la última. No hay nadie”, dijo entre lágrimas.
Y siguió: “Estoy muy emocionada. Estoy temblando. Gracias gente, gracias. Gracias, gracias, gracias. Gracias por invitarme a tu casa, Gran Hermano, gracias por permitirme ver ese ojo y saber que estaba en el lugar correcto, jugando al mejor ajedrez de toda mi vida. No puedo creerlo. No puedo creer que todo el esfuerzo y el sacrificio valió la pena”.
Por último, agregó: “Te quiero agradecer esta segunda oportunidad. Me diste la oportunidad de volver a esta casa, que valoro, que traté de honrar, y espero haber estado a la altura de todo esto. No puedo creer estar viviendo esto, apagando la luz de tu casa”.
De esta manera, Abraham se tomó revancha de la edición 2011, cuando participó por primera vez y quedó en quinto lugar.