Solo 11 de 25: la rebelión que expone la crisis del kirchnerismo en el Senado
La fractura en el bloque kirchnerista dejó a Cristina Kirchner con solo 11 senadores leales. ¿Qué pasó con los otros 14? Los detalles de la rebelión interna que sacude al Senado.
El bloque kirchnerista en el Senado vive una fractura que dejó al descubierto la pérdida de poder de Cristina Kirchner. De los 25 senadores del interbloque, solo 11 respaldaron la postura de la expresidenta al votar en contra del acuerdo para el camarista Carlos Mahiques, a quien ella acusa de ser parte del “lawfare”.
Una cifra que marca un antes y un después
Hasta hace poco más de un año, Cristina Kirchner usaba su bloque como carta clave para negociar la integración de la Corte Suprema. Ahora, con menos de una docena de senadores leales, está lejos de conseguir el tercio más uno de la Cámara alta (25 votos) que le permitiría bloquear la elección de un juez del máximo tribunal.
La situación contrasta con sus planes de imponer a María de los Ángeles Sacnun, una abogada cuya principal credencial era su lealtad a la expresidenta.
“Algo se rompió”
Un senador que votó en contra del pliego de Mahiques confesó a LA NACION: “Algo se rompió y no se trata solo de la conducción de José Mayans, creo que también hay una fuerte señal a Cristina de que hay que dar una vuelta de página”. Hasta ahora, nunca tantos senadores peronistas se habían desmarcado de forma tan clara de la narrativa kirchnerista sobre la persecución judicial.
Para encontrar una cifra tan baja de leales hay que remontarse a diciembre de 2017, cuando Miguel Ángel Pichetto obligó a los kirchneristas a formar un bloque separado. En aquel entonces, 9 senadores más la propia Cristina se quedaron con el nombre de Frente para la Victoria.
Conducción cuestionada
El jefe de la bancada, José Mayans, enfrenta críticas sin precedentes desde que asumió en 2019. Un legislador que lo conoce hace años lo describe: “Esto es un trabajo de 24 horas por siete días a la semana, José hace rato que está con la cabeza en otra cosa; si el bloque se mantiene funcionando es por la profesionalidad de algunos”.
La interna explotó con la vicepresidenta del bloque, Anabel Fernández Sagasti, quien acusa a Mayans de haber dejado vencer el concurso para la Defensora del Niño que había ganado María Paz Bertero, una abogada que apoyó la legalización del aborto. Sagasti sostiene que en noviembre pasado estaban los votos y que Mayans dejó pasar la oportunidad adrede. Ahora, el proceso volvió a foja cero con los libertarios manejando la comisión bicameral.
El malestar se hizo público cuando Sagasti cambió su histórica banca en la primera fila, a la derecha de Mayans, por un escaño en la última fila, contra la pared. Algunos lo atribuyen a su embarazo, pero otros lo ven como una señal política.
Otro senador molesto es Daniel Bensusán (La Pampa), que había armado un acuerdo con sectores de la UCR y el Pro para impulsar el nombramiento de Bertero, y vio cómo todo el trabajo quedó en la nada con la caducidad del concurso.