Solo 113 de 60 mil: el dato que expone el conflicto por el predio de la UNNE en Resistencia
La UNNE reclama un predio que el CUNE usa desde hace más de 50 años y denunció ante la Justicia el cambio de una cerradura y el corte de luz en su dependencia. Detrás del conflicto hay un número que lo explica todo: solo 113 de 60 mil.
La Universidad Nacional del Nordeste quiere recuperar el predio de avenida Castelli 1001, en Resistencia, que hoy está en manos del CUNE, para abrirlo al deporte y la recreación sin cuota societaria. La decisión la tomó el Consejo Superior por Resolución 639 y la institución ya notificó la finalización del comodato.
El objetivo declarado es doble: resguardar el patrimonio público universitario y ampliar el acceso a las actividades deportivas para estudiantes, docentes, nodocentes y graduados del Chaco. La idea es que el espacio pase a ser gestionado por el Área de Deportes de la UNNE, con una propuesta abierta a toda su comunidad.
Por qué la Universidad decidió avanzar
Según la UNNE, la medida responde a los reclamos de las representaciones de la comunidad universitaria, los gremios y las agrupaciones estudiantiles, que señalaban la falta de mejoras en las instalaciones y la pérdida de beneficios para la comunidad UNNE.
Con ese argumento, se resolvió terminar con el préstamo del inmueble y ofrecer allí las mismas propuestas deportivas y recreativas que la institución ya brinda en Corrientes. La comunicación de la finalización del comodato se hizo con seis meses de anticipación, tal como prevé el contrato, para permitir una transición ordenada y sin perjuicio del personal del club, los deportistas y los socios.
Más de cinco décadas de préstamo documentado
El vínculo entre la Universidad, el club y el predio no es nuevo: se remonta a más de 50 años. El 27 de octubre de 1969, la Resolución 15.115 reconoció al club —conformado por docentes, egresados y alumnos— y le otorgó el préstamo de uso de instalaciones deportivas en terrenos que el documento identificaba como propiedad de la Universidad.
Ese lazo se formalizó con contratos de comodato firmados en 1971, 1994 y 2009. En el último, suscripto el 22 de diciembre de 2009, el CUNE reconoció expresamente que recibía en préstamo un inmueble “de propiedad” de la UNNE. Ese contrato también estableció que las mejoras y construcciones realizadas en el predio quedarían a beneficio de la Universidad al finalizar el préstamo, sin contraprestación.
Para la UNNE, la documentación contractual demuestra que el uso del inmueble por parte del club siempre estuvo encuadrado en un préstamo y no en una transferencia de propiedad. Como respaldo registral, la Universidad cuenta además con la titularidad de la Fracción VI, donde funciona su dependencia del Área de Deportes. Esa acreditación corresponde específicamente a esa fracción y debe distinguirse de los antecedentes contractuales sobre el conjunto del predio prestado.
La carta documento y la denuncia judicial
Tras la decisión del Consejo Superior, la conducción del CUNE desconoció formalmente el comodato y cuestionó la titularidad universitaria del inmueble mediante una carta documento fechada el 20 de octubre de 2026. Frente a esa postura, la Universidad sostiene la vigencia de los antecedentes suscriptos por ambas instituciones y su deber de resguardar los bienes afectados a sus fines.
La UNNE también informó que denunció ante la Justicia hechos que afectaron el funcionamiento de su dependencia deportiva y las condiciones de trabajo de su personal. Entre ellos mencionó el cambio de una cerradura, la clausura de un baño de uso común y la interrupción del suministro eléctrico. La institución encauza sus reclamos por las vías institucionales y judiciales.
El modelo que quieren replicar en Resistencia
La Universidad aclara que el objetivo no es cerrar un espacio deportivo, sino ampliar su uso. La propuesta es desarrollar actividades deportivas y recreativas para la comunidad de la UNNE sin exigir la condición de socio del club ni el pago de una cuota societaria.
El modelo de referencia es la oferta que la Universidad desarrolla en el campus “Deodoro Roca” de Corrientes. Allí, en la sede de avenida Libertad, ofrece pileta, quinchos, canchas y otros servicios a toda la comunidad universitaria sin cobro de arancel. Ese es el esquema que se busca llevar al predio de Resistencia.
El contraste que plantea la UNNE es contundente: hoy al predio solo acceden los socios del club que pagan la cuota y apenas 113 agentes de la universidad, sobre una comunidad de 60 mil personas. Con la recuperación, todos ellos podrían usar el espacio.
La institución distingue el conflicto con la conducción del CUNE de la relación con sus socios y usuarios. Muchos de ellos integran también la comunidad universitaria y, según la Universidad, se verán beneficiados con la recuperación del predio deportivo.
Con esta orientación, la UNNE plantea la restitución como una recuperación del sentido universitario del espacio: preservar un bien público y ponerlo al servicio de la formación integral, el encuentro y el bienestar de su comunidad.