“Son hijos del poder”: la empresaria que denunció una agresión en Fiambalá apuntó contra funcionarios
¿Qué hay detrás de la denuncia de la empresaria contra “hijos del poder”? Las fuertes declaraciones y el detalle de la respuesta judicial que pocos conocen.
La denuncia por una supuesta agresión en Fiambalá no para de sumar capítulos. Ahora, la empresaria turística Susana Castro salió a hablar sin filtro y apuntó contra los funcionarios que, según dijo, miran para otro lado mientras un grupo de personas hace lo que quiere en la localidad.
En una entrevista con Radio El Esquiú 95.3, Castro contó que el episodio se desencadenó cuando salió a reclamar por los ruidos molestos que generaba un grupo en las inmediaciones de su emprendimiento. Pero lo que más llamó la atención fueron sus duras palabras: “Lo feo de todo esto es que son hijos del poder amparados por ese poder”.
¿Qué denunció la empresaria?
Según su relato, no se trata de un hecho aislado. Asegura que desde hace años los prestadores turísticos de la zona viven situaciones de desorden y que las autoridades no hacen nada al respecto. “Ya hemos hecho notas dirigidas a las áreas que corresponden, al intendente, a Inspección General de la Municipalidad, a un montón de áreas. Oídos sordos”, expresó.
En otro tramo de la entrevista fue todavía más dura: “Vivimos en una anarquía donde todos hacen lo que quieran”. Y agregó que “los hijos del poder están amparados”. Además, mencionó directamente a un docente al que identificó como presunto agresor.
La respuesta de la Justicia
Castro confirmó que presentó una denuncia penal y que se constituyó como querellante en la causa. “No vamos a perder pisadas porque ya no puedo dejar que pasen estas cosas”, manifestó. Y contó que la Justicia actuó rápido: “Ese mismo lunes mandó un comparendo, donde tenían prohibido acercarse a mi sector, a mi lugar de trabajo”.
Tras esa medida, la empresaria notó un cambio en la zona. “Por primera vez en muchos años pudimos dormir tranquilos. Sin ruido, sin moto, sin gente yendo y viniendo a la madrugada”, aseguró.
El conflicto también golpea al turismo, uno de los pilares de Fiambalá, uno de los destinos más elegidos de Catamarca. “Esto se tiene que verbalizar, esto se tiene que expresar y se tiene que saber que acá pasan estas cosas”, concluyó.