Sorpresa en el hielo: la misionera que fue a probarse y volvió con 5 medallas
Fue a probarse y terminó haciendo historia. ¿Cuántas medallas logró la nadadora misionera en el glaciar Perito Moreno?
Lo que empezó como una simple experiencia de autoconocimiento terminó en una cosecha histórica. La nadadora misionera Milena Toledo, de 20 años, regresó del glaciar Perito Moreno con cinco medallas tras competir en la Winter Swimming World Cup 2026, un desafío extremo que superó todas sus expectativas.
Junto a su compañera Mónica Solís (31), la joven viajó a Santa Cruz con un objetivo claro: probar los límites de su cuerpo en aguas gélidas. Ninguna de las dos esperaba subirse al podio, pero la realidad les dio una lección de superación.
“No íbamos con el objetivo de bajar tiempos o buscar medallas, ni hacer podios. Íbamos solamente con el objetivo de probarnos, experimentar cómo nos sentíamos con el agua fría y cómo nos íbamos sintiendo en el agua”, confesó Toledo.
¿Qué pruebas le dieron el oro?
La natación en aguas heladas tiene reglas distintas a las convencionales, y Milena lo demostró con creces. Se colgó dos medallas de oro en los 25 metros mariposa y 50 metros libres, y tres de plata en los exigentes 100, 200 y 300 metros libres en aguas abiertas.
“Los resultados que pude obtener me sorprendieron un montón. Yo no me esperaba eso. Fue una felicidad enorme que me haya podido ir tan bien como me fue”, señaló la atleta.
Los desafíos del agua helada
Competir en el glaciar no es nadar en una pileta. La percepción del esfuerzo cambia por completo y el cansancio golpea antes de lo esperado. “Mientras nadabas tenías la percepción de que estabas dando lo máximo, que estabas súper cansada, que no te daban más los brazos”, relató.
Además, las largadas se hacen desde el agua y no se permiten vueltas como en una piscina tradicional. A pesar de eso, la misionera logró podios en las cinco pruebas que disputó.
¿Habrá revancha en 2027?
La experiencia dejó un sabor dulce y muchas ganas de repetir. Milena y Mónica ya piensan en la próxima edición, que será la quinta y está prevista para 2027. “Ya hablamos con Mónica para inscribirnos y volver a ir el año que viene. Queremos prepararnos ahora sí con más tiempo, porque realmente te cambia muchísimo la percepción del esfuerzo que uno tiene dentro del agua y de lo que estás haciendo”, sostuvo.
El viaje también le permitió conocer a nadadoras de Chile, Argentina y hasta una de República Checa, con quien intentó comunicarse en inglés. Y la idea no queda ahí: junto a Solís quieren llevar esta disciplina a Misiones.
“Con Moni queremos formar parte de la NAF, que es la Asociación de Nadadores de Aguas Frías, y queremos abrir una asociación en Misiones para todas aquellas personas que se quieran sumar a la experiencia de nadar en aguas frías”, adelantó.
Para Toledo, el apoyo de su compañera fue clave. “Ella fue la que me dio la idea para meterme a esta competencia y me acompañó tanto mentalmente, sobre todo en los primeros momentos de la aclimatación y de empezar a nadar en agua fría. Siempre estuvo acompañándome y apoyándome”, destacó.
La joven misionera volvió a casa con cinco medallas y un objetivo claro: prepararse durante todo un año para regresar al glaciar en 2027 y superar su propia marca. “Ojalá que el año que viene podamos volver a repetir eso con más personas de Misiones, para que cada vez seamos más en este tipo de competencias de aguas frías y se tome mayor conciencia y conocimiento a nivel provincial y nacional”, concluyó.