Sostenía a su abuelo al teléfono y el operador de PAMI le dio una respuesta que la dejó helada
Tres episodios de salud, un abuelo al que sostenía mientras hablaba por teléfono y una ambulancia que nunca llegó. La vecinalista de Trelew quiere identificar al operador que la atendió, y el trámite que sigue esperando la desespera.
Camila Sepúlveda, presidenta de la asociación vecinal de Corradi, en Trelew, denunció que el servicio de emergencias de PAMI no envió una ambulancia a su abuelo en tres episodios de salud distintos. El caso más grave ocurrió el jueves por la mañana y es el que la llevó a hacer pública la situación.
Según el relato que dio a Radio Chubut, en ese último episodio llamó primero al 107, pero desde allí la derivaron al servicio de la obra social por una cuestión de cobertura. Mientras sostenía a su abuelo, contó, el operador le pidió el DNI y el número de afiliado. Ella pidió que agilizaran el envío del móvil y la respuesta que recibió fue que si seguía así no le mandaban nada.
El primer episodio, de madrugada
El antecedente más lejano fue el viernes anterior, de madrugada. Sepúlveda llamó temprano al servicio de emergencias de la obra social porque veía mal a su abuelo, pero nunca la atendieron. Finalmente fue el 107 del hospital el que trasladó al hombre, que quedó internado esa noche.
La comunicación desde PAMI llegó recién tres horas después, y fue para avisarle que tenían llamadas perdidas suyas. Para ese entonces, el abuelo ya estaba hidratado en el hospital.
Demoras y una respuesta que generó indignación
En el tercer episodio, la ambulancia tampoco apareció. Media hora más tarde, el mismo operador le avisó que había demoras. Cuando Sepúlveda le dijo que a su abuelo ya se le había pasado el episodio, la respuesta fue que entonces ya no se trataba de una emergencia.
La vecinalista sostuvo además que el operador le dijo estar en una central en Madrid, y que por eso no sabe a quién reclamar. Por eso anticipó que se presentará en la delegación de PAMI en Trelew para poder identificarlo.
A eso se suma otro problema: lleva cinco días esperando que se apruebe la internación domiciliaria que pidió el médico de cabecera, un trámite que, según le informaron, se resuelve en Buenos Aires.
