Sturzenegger apuntó contra Kicillof por la VTV y lanzó un aviso con fecha: "Para recordar el año que viene"
La VTV bonaerense se movió y el ministro salió a responder con un mensaje que mira al año que viene: qué cambió en el trámite y por qué la Provincia eligió un camino distinto al de CABA.
El ministro de Desregulación y Transformación del Estado, Federico Sturzenegger, volvió a apuntar contra el gobierno de Axel Kicillof por el aumento del 17,6% en la Verificación Técnica Vehicular (VTV) bonaerense y vinculó esa suba con la negativa de la Provincia a sumarse al esquema de desregulación que impulsa la Casa Rosada.
El funcionario usó su cuenta de X para cruzar al Ejecutivo provincial y dejar un mensaje con destino electoral. "Liberamos la VTV para que la puedas hacer en cualquier taller, concesionaria, o con el service (CABA ya lo está implementando). Pero la Provincia de Buenos Aires dijo que no. Acá el resultado. Nada, para recordar el año que viene cuando votes en la provincia. VLLC!", publicó.
Cuánto cuesta ahora verificar el auto en la Provincia
El posteo llegó justo cuando comenzó a regir el nuevo cuadro tarifario bonaerense. Desde ayer, los dueños de vehículos particulares de hasta 2500 kilos pagan $114.105,99 por la VTV, contra los $97.057,65 que se abonaban antes.
La suba la autorizó el Ministerio de Transporte provincial. En un principio iba a aplicarse en julio, pero quedó postergada 90 días por un acuerdo entre las autoridades bonaerenses y las empresas concesionarias del servicio.
Qué cambia con la desregulación que la Provincia no aplica
La pulseada entre Nación y Provincia arrancó en marzo de 2025, cuando la administración de Javier Milei modificó la reglamentación de la Ley Nacional de Tránsito con el Decreto 196/2025. La reforma se reglamentó en junio de este año mediante la Resolución 32/2026, que abrió el registro para sumar nuevos prestadores.
El cambio de fondo es que la revisión técnica obligatoria pueda hacerse en talleres mecánicos, concesionarios e importadores, siempre que cumplan con los requisitos de equipamiento, infraestructura y personal técnico que fija la normativa. Así, el Gobierno busca dejar atrás el esquema de prestadores exclusivos y avanzar hacia un sistema con más competencia y precios libres.
Esto no implica que cualquier taller pueda empezar a verificar de un día para otro: los establecimientos tienen que inscribirse, acreditar las condiciones técnicas y quedar sujetos a controles y auditorías. La obligatoriedad de la revisión tampoco se elimina.
Los plazos que también cambian
La reforma nacional también modificó los tiempos para los autos particulares. La primera inspección pasa a hacerse a los cinco años del patentamiento y las siguientes tienen una vigencia de dos años hasta que el vehículo cumpla diez años de antigüedad. A partir de ahí, la revisión vuelve a ser anual.
Pero la aplicación efectiva depende de cada jurisdicción. La Ciudad de Buenos Aires avanzó con la adaptación de su normativa, mientras que la provincia de Buenos Aires confirmó que mantendrá el régimen anterior.
En junio, la Legislatura porteña aprobó la Ley 6963, que incorpora los nuevos plazos, habilita la participación de talleres y concesionarios y establece un régimen de libertad tarifaria. Después, en agosto, el Gobierno de la Ciudad abrió el registro para los nuevos prestadores y en septiembre modificó el procedimiento de inscripción para facilitar la incorporación de establecimientos.
La implementación es progresiva y está atada al vencimiento de los contratos de las plantas actuales. Por eso, la apertura del registro no significa que todos los talleres interesados ya estén habilitados para hacer la VTV.
Por qué la Provincia dice que no
En territorio bonaerense la situación es distinta. El gobierno de Kicillof decidió mantener las verificaciones en las plantas autorizadas por su propio sistema, con tarifas reguladas y revisiones anuales para los vehículos particulares a partir de los dos años de antigüedad.
Al justificar esa decisión ante LA NACION, tiempo atrás el ministro de Transporte bonaerense, Martín Marinucci, había advertido que abrir el sistema sin las garantías necesarias podría generar diferencias en los estándares de inspección y dificultades para fiscalizar los controles.
La Provincia también sostiene que separar las tareas de reparación y verificación contribuye a preservar la independencia de las inspecciones. Desde Nación rechazan ese argumento y afirman que la incorporación de nuevos prestadores no implica flexibilizar las exigencias de seguridad.