Sturzenegger quiso desregular las farmacias, pero la Justicia le puso un freno
El Gobierno apostaba a que un mismo farmacéutico pudiera dirigir varias farmacias y que las herboristerías no necesitaran director técnico. La Procuración acaba de declarar inadmisible el recurso para reactivar esa desregulación, y el gremio que lo frenó ya habla de victoria.
La desregulación que impulsa el Gobierno de Javier Milei, con Federico Sturzenegger como uno de sus principales ideólogos, volvió a chocar contra un obstáculo judicial. La Procuración General de la Nación declaró "inadmisible" el recurso extraordinario que el Poder Ejecutivo había presentado para intentar levantar la cautelar que suspendió tres artículos del DNU 70/2023 relacionados con el funcionamiento de farmacias, droguerías y herboristerías.
La medida, adoptada el último lunes, implica que por ahora sigue en pie la obligación de que cada farmacia tenga un director técnico farmacéutico con exclusividad sobre el establecimiento. También continúan vigentes las exigencias de dirección técnica para droguerías y herboristerías, y las normas que regulan las ausencias momentáneas de esos profesionales.
Qué pretendía cambiar el DNU 70/2023
El decreto, firmado en los primeros días del gobierno libertario, habilitaba que un mismo farmacéutico pudiera ser director técnico de más de una farmacia. Además, derogaba el artículo 42, que obliga a que las herboristerías estén conducidas por un director técnico sujeto a las mismas responsabilidades legales que los responsables de farmacias.
La reforma también flexibilizaba las condiciones de funcionamiento durante la ausencia del director técnico, ampliando la posibilidad de intervención de los auxiliares de despacho. Sturzenegger fue el ideólogo de esa norma, meses antes de asumir formalmente como ministro de Desregulación.
El gremio que frenó la desregulación
El Sindicato Argentino de Farmacéuticos y Bioquímicos (SAFYB), liderado por Marcelo Peretta, fue quien llevó el caso a la Justicia. La Cámara Nacional de Apelaciones del Trabajo hizo lugar a una medida cautelar y suspendió la aplicación de los artículos cuestionados mientras se discute el fondo del asunto.
El Poder Ejecutivo intentó revertir esa decisión con un recurso extraordinario, argumentando que los cambios buscaban aumentar la competencia y bajar los precios de los medicamentos. La Procuración, sin embargo, sostuvo que la resolución de la Cámara no constituye una sentencia definitiva y que el Estado no logró demostrar que mantener provisoriamente las exigencias vigentes provoque un perjuicio de imposible o insuficiente reparación.
De esta manera, el Gobierno no pudo levantar por la vía extraordinaria la cautelar que bloqueó una parte de la desregulación farmacéutica del DNU 70/2023.
Desde el sindicato farmacéutico celebraron la medida y señalaron que "el resultado constituye una victoria institucional de SAFYB frente a uno de los ejes centrales del programa del Gobierno de priorizar el comercio de medicamentos en vez de la salud". Y agregaron: "El gremio no solamente defendió los puestos de trabajo: defendió el principio de que los medicamentos no pueden quedar librados a una lógica puramente comercial".