Su abogado les pidió fotos de la cara y lo que hizo después dejó a las víctimas en shock
¿Confiarías en tu abogado con una simple foto? Descubre cómo una solicitud aparentemente inocua terminó en una estafa millonaria que dejó a todos perplejos.
Un abogado fue detenido tras una investigación que reveló un sofisticado fraude por 500 millones de pesos, utilizando fotos y datos personales de sus clientes para abrir cuentas virtuales y obtener créditos a su nombre. Las víctimas confiaron en su representante legal, sin imaginar el destino que tendría su información.
La investigación comenzó en enero de este año, cuando una de las personas afectadas denunció a su abogado, Fernando Luis Ochoa. Según la denuncia, Ochoa, hijo de un reconocido asesor letrado quilmeño, solicitó varias fotos y videos del rostro de su cliente, junto con una copia del DNI.
El abogado alegó que estos elementos eran necesarios para iniciar gestiones en la causa por la cual había sido contratado. Sin embargo, la realidad era muy diferente.
¿Cómo operaba el fraude?
Con los datos e imágenes obtenidos, se cree que el representante jurídico abrió cuentas en distintas billeteras virtuales. Además, sacó tarjetas de crédito y solicitó préstamos a nombre de las víctimas, sin su conocimiento.
Hasta el momento, la investigación a cargo del fiscal Ariel Rivas y de la Dirección Investigaciones Cibercrimen de la Superintendencia de Investigaciones de Delitos Complejos y Crimen Organizado de la Policía bonaerense, determinó la autoría en seis hechos desde septiembre del año pasado.

Parte de las tarjetas de crédito que sacó el abogado que estafó por cerca de 500 millones de pesos a sus clientes.
Una vez allanados el domicilio particular del hombre y su estudio jurídico, empleados del lugar declararon que notaron en el último tiempo movimientos extraños por parte de uno de los hijos del fundador del estudio.
El modus operandi descubierto
Según señalaron las fuentes, el modus operandi de Ochoa consistió en que, una vez que tenía en su poder las tarjetas de crédito, pedía préstamos por sumas de hasta 20 millones de pesos. Luego, se realizaba pagos a sí mismo, completando un ciclo de fraude.
Estas maniobras investigadas determinaron una estafa estimada en 500 millones de pesos. Ante la gravedad de los hechos, el fiscal ordenó la suspensión de las cuentas bancarias del imputado.
Fernando Ochoa es parte del Estudio Ochoa, con más de 40 años en Quilmes. En su sitio web, el estudio se jacta de tener abogados “con gran experiencia y elevada formación académica” y con virtudes como “la nobleza, la lealtad, la dedicación, la transparencia, el compromiso, la eficacia y la honestidad”.
De la investigación surgió que únicamente el imputado era quien llevaba adelante las maniobras de fraude, según indicaron fuentes policiales. No se encontró participación de otros miembros del estudio en estos actos ilícitos.
Lo que se encontró en los allanamientos
En los allanamientos realizados, se secuestraron cuatro sobres con tarjetas de crédito a nombre de las víctimas. Además, el imputado tenía en su poder 44 tarjetas a nombre de otras personas y posnet, con los que se realizaba pagos a sí mismo.
El caso ha generado alerta sobre la seguridad de los datos personales en manos de profesionales. Las autoridades continúan investigando para determinar si hay más víctimas afectadas por este esquema fraudulento.