Su billetera de criptomonedas quedó vacía después de una entrevista laboral falsa
Casi 25.000 dólares en criptomonedas se esfumaron de su billetera digital después de una entrevista laboral que parecía real. El falso reclutador lo llevó por videollamadas y pruebas técnicas hasta lograr que instalara un programa malicioso. Lo que pasó cuando el candidato se fue a dormir y cómo evitar caer en la misma trampa.
Un candidato que buscaba empleo en LinkedIn perdió casi 25.000 dólares en criptomonedas después de participar en un proceso de selección que resultó ser una estafa. Los delincuentes, disfrazados de reclutadores, lo guiaron por varias etapas de una supuesta contratación hasta lograr que instalara un software malicioso en su computadora.
Así fue la estafa
La víctima había renunciado a su trabajo anterior y su perfil de LinkedIn indicaba que estaba en búsqueda laboral. En ese contexto, recibió el contacto de un falso reclutador que le ofrecía un proyecto en el sector Web3, según la reconstrucción del sitio Have I Been Squatted, publicada por la BBC.
La entrevista se coordinó mediante Calendly, una herramienta de gestión de agenda, y continuó con videollamadas y una prueba técnica presentada como una hoja de cálculo de Google. Ese último paso fue clave: la prueba lo llevó a instalar una aplicación para Windows a través de ClickOnce, una tecnología legítima de Microsoft para distribuir software.
El programa, además, estaba firmado digitalmente, lo que reforzaba su apariencia de legalidad. El análisis técnico posterior reveló que la herramienta desplegaba dos programas de robo de información y un troyano de acceso remoto (RAT), capaz de capturar credenciales, contraseñas, datos de billeteras de criptomonedas y hasta registrar pulsaciones del teclado.
Después de completar la evaluación, el candidato se fue a dormir. Cuando volvió a revisar sus cuentas, descubrió que sus billeteras de criptomonedas habían sido vaciadas y que había perdido activos por unos 25.000 dólares.
La misma modalidad en Indeed
El mecanismo detectado en LinkedIn no es un caso aislado. El sitio Malwarebytes informó a fines de agosto sobre varios casos en Indeed, donde los estafadores pedían a los candidatos descargar supuestas aplicaciones para realizar entrevistas.
Entre los archivos analizados apareció uno para Android llamado MyInterview, y otros que usaban el nombre de Indeed para simular herramientas de entrevista, verificación de identidad o información salarial. Una vez instaladas, estas aplicaciones imitaban la pantalla de acceso de Indeed, establecían una conexión VPN y solicitaban permisos de accesibilidad en Android, lo que les daba amplio control sobre el teléfono.
Indeed aclaró que sus entrevistas se realizan desde el navegador y no requieren instalar ninguna aplicación especial, por lo que cualquier pedido de descarga debe considerarse una señal de alerta.
Por qué son difíciles de detectar
Los atacantes aprovechan que, durante una búsqueda laboral, es normal recibir mensajes de desconocidos, hacer videollamadas y completar evaluaciones. La presión por conseguir empleo puede hacer que las personas ignoren señales de alerta.
Una encuesta de LinkedIn de mayo de 2026 reveló que el 32% de los profesionales de la Generación Z dijo haber sido víctima de una estafa laboral, frente al 17% de la Generación X. Además, el 32% de los jóvenes admitió haber ignorado señales de alerta por considerar que había pocas oportunidades.
LinkedIn también detectó que el 90% de los mensajes fraudulentos intentaba trasladar la conversación a servicios externos, y más de la mitad lo hacía desde el primer contacto. Entre las señales de alerta figuran pedidos de información sensible, solicitudes de pago, presión para responder rápido y perfiles o empleos sospechosos.
Cómo protegerse
Antes de avanzar con una oferta, los especialistas recomiendan verificar de forma independiente que la empresa y la vacante existan. Se puede buscar el puesto en el sitio oficial de la compañía y comprobar si el reclutador realmente trabaja allí.
También hay que extremar cuidados si la entrevista exige instalar software, descargar archivos de páginas desconocidas o conceder permisos sensibles. Ni una videollamada ni un documento alojado en servicios conocidos garantizan seguridad: los delincuentes combinan herramientas legítimas con identidades falsas para montar entrevistas creíbles.