Su cara, sus brazos y una frase: las tres pruebas que avisan que alguien está sufriendo un ACV
Sociedad · Salta

Su cara, sus brazos y una frase: las tres pruebas que avisan que alguien está sufriendo un ACV

Una neuróloga del hospital San Bernardo reveló las tres pruebas caseras que delatan un ACV en plena calle y el factor que casi nadie asocia con el riesgo: lo que pasa mientras dormís. La clave está en las primeras horas, y la mayoría llega tarde.

El 29 de octubre se conmemora el Día Mundial de Prevención del ACV, una fecha que pone el foco en una enfermedad que puede prevenirse en la gran mayoría de los casos: según los datos que maneja la medicina, 8 de cada 10 pacientes pueden evitarlo. En Salta, la neuróloga Gabriela Orzuza, jefa de la unidad de ACV del hospital San Bernardo, explicó en diálogo con FM Aries cómo reconocerlo a tiempo y qué hábitos ayudan a mantenerlo lejos.

El accidente cerebrovascular afecta la circulación sanguínea del cerebro y se presenta de dos formas. En el ACV isquémico se obstruye una arteria cerebral; en el hemorrágico, esa arteria se rompe y produce un sangrado dentro del cerebro. Ambos son cuadros graves y pueden dejar secuelas discapacitantes.

“Es la primera causa de discapacidad a nivel mundial y puede llegar a la muerte”, advirtió la especialista.

El sueño, un aliado que se subestima

Comer bien y hacer actividad física son pilares de la prevención, pero Orzuza sumó un factor que muchas veces queda en segundo plano: dormir bien. Un descanso de calidad no solo mejora el ánimo y la felicidad de las personas, sino que también se asocia a menos enfermedades de salud mental, entre otros beneficios.

Las famosas ocho horas son una referencia, aunque la indicación varía con la edad: los chicos necesitan dormir más. “Mientras vamos creciendo es normal reducir un poco la cantidad de sueño, pero también tengo que tener en cuenta la calidad de sueño”, señaló la neuróloga.

Y explicó qué ocurre mientras el cuerpo descansa: “En el sueño lo que hace el cerebro es limpiarse de todas las toxinas que se generan en el día y se repara apropiadamente”.

Ronquidos y apnea: la enfermedad que aparece de noche

Uno de los enemigos silenciosos del buen dormir es la apnea del sueño. Se manifiesta cuando una persona ronca durante la noche y atraviesa pequeños momentos en los que el ingreso de oxígeno baja por la mala respiración. Así llega menos oxígeno al cerebro y se producen microdespertares: el cerebro se despierta, pero la persona no se da cuenta.

Al día siguiente aparecen la somnolencia, la mala concentración y hasta trastornos de ansiedad o depresión. Como se trata de un cuadro nocturno, muchas veces quien lo detecta es la persona que duerme al lado.

La apnea tiene tratamiento. El primer paso es el diagnóstico mediante un estudio nocturno con sensores conectados al cuerpo para verificar si existe el cuadro. En los casos severos se coloca una máscara en nariz y boca durante la noche que genera presión positiva de aire: cuando aparece el ronquido con falta de respiración, el dispositivo asegura el ingreso de oxígeno suficiente para que el cerebro duerma de corrido. El proceso requiere el acompañamiento de neurólogos especializados en sueño y de neumonólogos.

Controles y una advertencia sobre la aspirina

Para prevenir un ACV hay que empezar por los controles periódicos, según la edad y las enfermedades de base de cada paciente. Los médicos clínicos solicitan análisis de sangre para evaluar azúcar y colesterol, además de medir la presión.

Mucha gente toma una aspirina diaria por cuenta propia, y ahí la especialista fue tajante: su consumo debe estar indicado por un médico. “No todas las personas necesitan tomar una aspirineta y puede provocar daños, puede generar daños en el riñón cuando no está indicado, úlceras en el estómago, irritación gástrica, solo está indicado en ciertos pacientes que tienen factores de riesgo”, remarcó.

La ventana de tres horas que cambia el pronóstico

En la última década crecieron las consultas por ACV en el hospital San Bernardo, y también cambió el tiempo con el que llegan los pacientes. “Un ACV tiene tratamiento, pero hay que tratarlo urgentemente, es una emergencia tiempo dependiente y necesitamos tratarlo en las primeras horas después de la presentación. Antes nos pasaba que llegaban muy tarde (…) hoy llegan antes y podemos darle tratamiento para que se reviertan los síntomas que quizás generan discapacidad en forma permanente”, contó Orzuza.

La ventana inicial es de 3 horas: dentro de ese lapso el paciente tiene más beneficios con el tratamiento aplicado. Según el caso, puede extenderse a 6 o hasta 24 horas, aunque los resultados no son los mismos que con una llegada temprana.

Cómo reconocerlo en segundos

El ACV se presenta en forma brusca, sin aviso previo. Las señales de alerta son claras:

- Parálisis en la mitad de la cara.
- Debilidad en la mitad del cuerpo.
- Trastornos para hablar o comprender el lenguaje.

Ante la sospecha, hay tres pruebas simples que cualquier persona puede hacer:

- Pedirle al paciente que sonría y muestre los dientes, para ver si la sonrisa es simétrica.
- Pedirle que levante los brazos y comprobar si uno cae o no puede levantarlo.
- Pedirle que hable: que diga una frase, su nombre o dónde está, y ver si lo hace correctamente.

“Cualquier de esas pruebas que no salga bien estamos ante la sospecha que puede ser un ACV y rápidamente hay que activar el sistema de emergencias alertando sobre esta posibilidad”, concluyó la especialista.

Siguiente nota Sociedad · Salta

Salta: el taller gratuito donde las mujeres aprenden a cambiar una rueda y apagar un incendio

Seguí leyendo

Elegí tu provincia

Para ver tu edición local