Su hija hablaba con desconocidos en redes y descubrieron quién estaba detrás
Nadie imaginaba que detrás de esos perfiles falsos estaba alguien cercano a la víctima. Lo que reveló el análisis de los dispositivos secuestrados.
Un hombre de 41 años fue condenado en Salta a tres años de prisión de ejecución efectiva por mantener conversaciones de contenido sexual con una adolescente a través de distintas identidades falsas en medios digitales. La justicia lo declaró reincidente por segunda vez, ya que registra antecedentes por delitos de la misma índole.
La investigación comenzó en marzo pasado, cuando un familiar de la víctima radicó una denuncia al descubrir que la menor mantenía chats con perfiles aparentemente falsos. Según la acusación, los intercambios incluían pedidos de fotografías y videos íntimos, y mensajes que buscaban concretar un encuentro personal.
El acusado era conocido de la víctima: se desempeñaba como profesor en una actividad extracurricular que ella realizaba. La fiscalía sostiene que aprovechó la confianza generada en ese ámbito para iniciar el contacto, utilizando diversas identidades digitales, entre ellas un perfil femenino.
¿Cómo se llegó al acusado?
Durante la pesquisa se reunieron registros de comunicaciones, informes sobre actividad digital y se realizaron tareas de campo. Un allanamiento permitió secuestrar dispositivos cuyo análisis forense resultó clave: las líneas utilizadas para contactar a la adolescente fueron vinculadas a un mismo teléfono celular, lo que terminó de comprometer al sospechoso.
El caso se resolvió mediante un juicio abreviado, en el que el hombre aceptó su responsabilidad y recibió la pena impuesta por el tribunal.