Su hijo de 8 años se quedó sin pelo y ella sale a juntar $60.000 por mes: la historia que conmueve a Concordia
En Concordia, una mamá jornalera necesita juntar todos los meses una suma que su sueldo no alcanza a cubrir para que su hijo de 8 años no pierda el tratamiento. Lo que gana depende del clima y este mes no llegó: así se puede ayudar.
Dante tiene ocho años, vive en Concordia y padece alopecia, una enfermedad que le provoca la caída del cabello. Su mamá, Andrea Blanco, necesita reunir $60.000 por mes para comprar los medicamentos que el hospital no le entrega. Trabaja como jornalera en la cosecha de naranjas y cría sola a sus hijos.
La mujer contó su situación a Elonce y pidió colaboración para sostener el tratamiento. La enfermedad no solo le cambió la apariencia al nene: también lo expone a burlas que afectan su día a día.
Los primeros pelones y el diagnóstico
Andrea recordó que las primeras señales aparecieron cuando Dante tenía siete años. "Se le veían pelones chicos y un día mi mamá me dijo que tenía uno bien en la entrada de la frente", relató.
Después de pasar por una pediatra y una dermatóloga, llegó el diagnóstico de alopecia. Con el tratamiento, el nene llegó a perder casi todo el cabello y luego lo recuperó en parte. Pero hace poco las caídas volvieron.
"Le funcionó, pero ahora empezó otra vez. Tengo que llevarlo a la dermatóloga para ver si le pueden cambiar el tratamiento", explicó la mamá.
Crema, loción y una cuenta que no cierra
Hoy Dante usa minoxidil en crema y en loción. Según contó Andrea, esos productos no se los dan en el hospital, así que tiene que comprarlos por su cuenta. La crema cuesta alrededor de $20.000 y la loción otros $40.000: en total, $60.000 mensuales.
La economía familiar no acompaña. Andrea es jornalera en la cosecha de naranjas, no tiene obra social y sus ingresos dependen de las jornadas de trabajo, que se pueden cortar por el clima. "A mí a veces se me hace imposible tener los remedios", confesó.
La mujer intenta guardar algo cada mes para reponer los medicamentos, pero este mes no llegó con el dinero. Mientras trabaja, sus hijos quedan al cuidado de su mamá: "Salgo a trabajar y ellos quedan con mi mamá".
Las burlas y el pedido de una mano
Además de la plata, a Andrea le preocupa cómo vive Dante la enfermedad en el colegio y en la calle. "Se burlan porque él está pelado. Es más frustrante para él", lamentó.
La prioridad de esta madre es que el tratamiento y los controles médicos no se interrumpan. "Por él hago lo imposible. Si es necesario, salgo a pedir", aseguró.
Quienes quieran colaborar pueden hacer una transferencia al alias uma.dante.stefano, a nombre de Andrea Blanco. Cualquier aporte sirve para cubrir los gastos mensuales de los remedios y sostener el tratamiento del nene.