Subieron a Catedral a ver cómo se fabrica la nieve: lo que encontraron adentro los dejó pensando en su futuro

Tres años atrás, Nehuen Aguirre era un estudiante de una técnica de Bariloche. Hoy trabaja en la fábrica de nieve de Catedral y fue él quien les contó a los chicos lo que nadie les enseña en el aula. ¿Qué les dijo?

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Subieron a Catedral a ver cómo se fabrica la nieve: lo que encontraron adentro los dejó pensando en su futuro
Subieron a Catedral a ver cómo se fabrica la nieve: lo que encontraron adentro los dejó pensando en su futuro

Treinta y tres estudiantes de quinto año de la Escuela Técnica de los Andes cambiaron el aula por la montaña y recorrieron los sectores donde se sostiene la operación diaria de Cerro Catedral. La jornada buscó conectar lo que aprenden en las materias con sistemas que funcionan en condiciones reales, a pocos kilómetros de sus casas.

¿Cómo se pone en marcha un medio de elevación? ¿Qué hay detrás de la nieve que se fabrica? ¿Qué conocimientos hacen falta para que una montaña siga funcionando toda la temporada? Esas preguntas guiaron la visita, que tuvo como anfitrión a Bogdan Bertoncelj, con 30 años de trabajo en Catedral y 27 como docente. También acompañaron los profesores Valentín de Brito y Santiago Argañaraz.

Un recorrido por las entrañas de la montaña

El grupo pasó por el telesilla Séxtuple, la sala de máquinas del Cable Carril, la sala de embarque del medio de elevación Ciprés, el taller de Amancay y la sala donde se produce nieve técnica. En cada parada observaron motores, tableros eléctricos, mecanismos de seguridad y controles, y escucharon cómo distintas especialidades se combinan para que todo funcione.

"Lo interesante de estos chicos es la pasión y la curiosidad que tienen. En la escuela estudian distintos contenidos por separado y acá pueden empezar a ver cómo todo eso se integra en un sistema real", resumió Bertoncelj.

La salida dejó a la vista una dimensión que suele quedar oculta detrás de las pistas: mecánica, electricidad, electrónica, automatización, seguridad, mantenimiento e infraestructura trabajando en conjunto.

La fábrica de nieve, el sector que más los atrajo

Uno de los puntos que generó más consultas fue la sala de fabricación de nieve técnica, con su centro de control. El sistema arrancó en Catedral en 2014 y fue creciendo: hoy abarca unas 12 hectáreas y decenas de cañones, con un mecanismo automatizado que usa datos meteorológicos para optimizar la producción y el consumo de agua y energía.

El área está a cargo de Patrick Peintner, que llegó a Catedral en 2014 después de 15 años en TechnoAlpin, donde se dedicó a la puesta en marcha, garantía y reparación de equipos de fabricación de nieve.

Durante la visita, los estudiantes vieron que producir nieve exige leer variables como temperatura, humedad y viento para decidir cuándo conviene hacerlo y cómo administrar los recursos. También siguieron el circuito del agua, que se bombea desde un arroyo hacia una reserva de gran capacidad antes de entrar en producción.

Los técnicos explicaron que la nieve artificial es más densa que la natural, lo que da una superficie más compacta y resistente al sol, el viento y la lluvia. Además, conocieron la tecnología Snowfactory, capaz de fabricar nieve sin depender del clima exterior, una alternativa que se discute de cara a escenarios de mayor variabilidad climática y a la posibilidad de extender la actividad más allá del invierno.

El espejo de un egresado que ya trabaja ahí

El momento que más entusiasmo generó fue la historia de Nehuen Aguirre, un joven barilochense que lleva tres años en el área de fabricación de nieve de Catedral. Egresado de la Escuela Técnica Nehuen Peuman, hoy integra un equipo que trabaja con sistemas de bombeo, control y equipamiento especializado, y que analiza las condiciones de temperatura y humedad para aprovechar las ventanas adecuadas.

Los alumnos le preguntaron por su formación, por cómo llegó a la montaña, por los conocimientos de la escuela que le resultaron útiles y por lo que fue aprendiendo en estos tres años. Su recorrido mostró una posibilidad concreta: formarse en una técnica de Bariloche y encontrar salida laboral en la misma ciudad, ligada a la tecnología y a la montaña.

De la escuela a las pasantías

El grupo que participó de la jornada hará pasantías el año próximo, por lo que el contacto con la operación de Catedral funciona como una primera aproximación a posibles espacios de desarrollo profesional. La actividad dejó a la vista las áreas donde pueden desempeñarse: mecánica, electricidad, electrónica, automatización, mantenimiento, infraestructura, seguridad, fabricación de nieve y operación.

Para los estudiantes, el recorrido sirvió para transformar contenidos que en la escuela aparecen separados en sistemas que funcionan de verdad, y para cruzarse con trabajadores de trayectorias muy distintas. La propuesta forma parte del vínculo que Cerro Catedral mantiene con instituciones educativas de Bariloche para acercar a los jóvenes al mundo laboral de la montaña.

Así, por un día, la montaña se convirtió en un aula: un lugar donde conocimiento, tecnología y trabajo técnico se combinan para hacer posible una actividad que, para la mayoría de los visitantes, empieza y termina en las pistas.

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