Suplantaron al tesorero por WhatsApp y vaciaron la cuenta de un consorcio caminero: el contador cayó en la trampa
¿Cómo lograron imitar hasta los modismos del tesorero? La Fiscalía de Nogoyá investiga una estafa millonaria que vació la cuenta de un consorcio caminero.
Una maniobra de suplantación de identidad por WhatsApp terminó con casi $90 millones transferidos desde la cuenta de un consorcio caminero de Nogoyá. El contador de la entidad fue engañado por delincuentes que se hicieron pasar por el tesorero, y la Fiscalía ya investiga el hecho.
La estafa ocurrió en el Consorcio Caminero “La Esperanza”, dedicado al mantenimiento de caminos rurales en la zona de Nogoyá, Entre Ríos. Según la denuncia, los atacantes replicaron la foto, el nombre y hasta los modismos del tesorero H.S. para engañar al contador Osvaldo Darío Cepeda, quien lleva 36 años en el cargo.
¿Cómo fue el engaño?
Las transferencias comenzaron el 21 de julio a través de la plataforma Banco Nación Digital. El contador recibió mensajes de un perfil que imitaba al tesorero, pidiendo transferencias hacia una cuenta particular. Como la operatoria habitual incluía este tipo de movimientos, al principio no llamó la atención.
Sin embargo, con el correr de los días, la insistencia del falso tesorero y la falta de comprobantes respaldatorios generaron dudas. Además, Cepeda notó que había desaparecido el historial de conversaciones que mantenía con el verdadero Schneider desde hacía años. Eso lo llevó a contactarse por otros medios con el presidente del consorcio, Daniel Oertlin, y con el propio tesorero.
La confirmación del fraude
Schneider confirmó que nunca pidió esas transferencias ni mantuvo esas conversaciones. Así, los directivos de la entidad se dieron cuenta de que habían sido víctimas de una estafa y radicaron la denuncia. También notificaron al banco.
La Fiscalía de Nogoyá quedó a cargo de la investigación y ordenó una serie de medidas para determinar el destino de los $89.988.000 y quiénes participaron del engaño.
Peritajes y rastreo del dinero
Los peritos informáticos ya analizan los celulares de las autoridades del consorcio. También se investiga el tráfico de datos de las líneas telefónicas y se rastrean las transferencias para ver a dónde fueron a parar los fondos.
Una de las claves será determinar cómo los delincuentes lograron imitar no solo la identidad digital del tesorero, sino también su forma de comunicarse y los procedimientos internos del consorcio. Ese nivel de detalle fue clave para evitar sospechas.
Hipótesis que maneja la Fiscalía
Entre las hipótesis, se baraja que el teléfono del tesorero haya sido vulnerado o que haya habido una filtración previa de información sensible sobre el funcionamiento del consorcio. Esto podría explicar el conocimiento detallado que tenían los estafadores sobre la relación entre el tesorero y el contador.
Mientras avanzan los peritajes y el seguimiento bancario, la Justicia intenta identificar a los responsables y recuperar los casi 90 millones de pesos. Los integrantes del consorcio esperan novedades.