SynapSys: el proyecto puntano que mide cómo aprende el cerebro y ya piensa en nacionales
¿Qué mide el Índice Cognitivo que llevó a estos estudiantes puntanos a la instancia nacional de la Feria de Ciencias? El dato que los hizo avanzar, adentro.
Un grupo de estudiantes del Instituto Causay de San Luis no solo demostró que el cerebro puede entrenarse: ahora suma un prototipo 3D y mediciones biométricas para profundizar su investigación sobre la neuroplasticidad. Con esa nueva etapa, el proyecto 'SynapSys' avanza a la instancia nacional de la Feria de Ciencias.
El equipo ya había comprobado en la etapa provincial que el entrenamiento cognitivo genera mejoras medibles: el 71,4% de los alumnos del grupo experimental mejoró su desempeño, con una ganancia cognitiva relativa del 14,4%.
El salto a la instancia nacional
Tras superar la fase regional, donde los evaluadores destacaron la solidez metodológica del trabajo y recomendaron sumar aportes de profesionales de la salud y las neurociencias, los estudiantes iniciaron un ciclo de vinculación con especialistas. El 23 de julio recibieron y entrevistaron a Mariano Farías, psicólogo, investigador y documentalista, con quien profundizaron sobre el funcionamiento neuronal, el desarrollo cognitivo según la edad, los procesos de mielinización y la respuesta del aprendizaje frente a diferentes estímulos.
En la instancia provincial, el equipo presentó los resultados de un seguimiento experimental que evaluó diariamente el tiempo de reacción, la memoria numérica y la memoria de secuencias. Con esas variables construyeron un Índice Cognitivo propio, que les permitió medir el impacto del entrenamiento.
¿Qué novedades trae la nueva etapa?
Para la competencia nacional, el proyecto incorpora un desafío mayor: cruzar el rendimiento cognitivo con variables biométricas como oxígeno en sangre, temperatura corporal y presión arterial, para analizar la respuesta física mientras el cerebro trabaja bajo demanda. Además, los estudiantes continúan realizando entrevistas con neurólogos y neuropsicólogas, y desarrollan un prototipo 3D de una extremidad extra para explorar experimentalmente los procesos de reorganización cerebral y neuroplasticidad.
La docente asesora, Romina Ortiz, destacó el recorrido alcanzado: “El mayor orgullo no es solo clasificar a la instancia nacional, sino ver cómo los chicos se apropian de la matemática aplicada y la metodología científica para responder preguntas reales sobre su propio aprendizaje y funcionamiento cerebral”.
El equipo directivo del Causay remarcó que la participación nacional trasciende el logro académico y representa una muestra del conocimiento que se construye en las aulas con rigurosidad, capacidad de autocrítica y vocación de superación.