El granizo cayó sobre el campamento y dos rescatistas terminaron con las rodillas lastimadas en la Quebrada del Portugués. La búsqueda de Raúl Moyano sigue sin resultados y la montaña no da tregua.
La búsqueda del docente Raúl Alfredo Moyano entró en una etapa de máxima exigencia en la montaña tucumana. Con el correr del fin de semana, los equipos que rastrean la zona de El Mollar y el cerro Ñuñorco, en Tafí del Valle, debieron sortear un cóctel de obstáculos: granizo, barro, pendientes pronunciadas y temperaturas que cambian de golpe. Hasta el momento, los operativos no dieron con el paradero del profesor.
El trabajo se concentra en el terreno de altura y en la Quebrada del Portugués, donde los rastrillajes se hacen a pie, palmo a palmo. La geografía no perdona: quebradas, desniveles y suelos inestables obligan a los rescatistas a moverse con extrema precaución.
Un domingo bajo el granizo
El campamento instalado en el cerro Ñuñorco vivió una jornada complicada cuando una repentina caída de granizo sorprendió a quienes estaban apostados en el lugar. A eso se sumaron los cambios bruscos de temperatura y las fuertes pendientes que ya son parte del paisaje para los equipos de alta montaña.
Las condiciones climáticas y del terreno se convirtieron en un desafío extra para una búsqueda que no da tregua y que exige redoblar el esfuerzo físico.
Quiénes están buscando a Moyano
Al despliegue se incorporaron efectivos del Ejército y bomberos de Santa María, que llegaron desde Catamarca. Trabajan codo a codo con personal de distintas dependencias policiales, la División de Infantería de la Policía de Tucumán, la Unidad de Delitos Rurales y voluntarios.
Además, integrantes del grupo C.E.R.O. permanecen acampando en la zona de cumbres para retomar los barridos a primera hora del día siguiente, con la intención de cubrir nuevos sectores sin perder tiempo.
Dos rescatistas lesionadas en la Quebrada del Portugués
El terreno también pasó factura entre los propios buscadores. Durante un recorrido por el sector de las cascadas, en la Quebrada del Portugués, la acumulación de barro y el estado resbaladizo del suelo provocaron lesiones en las rodillas de dos integrantes de la dotación.
Ante ese cuadro, el rastrillaje debió reducir el ritmo para garantizar un descenso seguro y evacuar a las dos rescatistas. La prioridad pasó a ser la integridad del equipo antes que la velocidad del avance.
Sin resultados, pero con los recursos en marcha
Hasta ahora, las jornadas de búsqueda arrojaron resultados negativos. Los organismos e instituciones que participan del operativo ratificaron que siguen articulando recursos y esfuerzos para encontrar a Raúl Moyano, mientras la montaña impone sus propias reglas.