Talleres levantó su predio junto al aeropuerto y ya tiene fecha para la primera práctica
Talleres de Río Gallegos ya tiene el suelo compactado y 300 árboles plantados en su predio junto al barrio Los Álamos, pero el proyecto que ilusiona a cientos de familias todavía depende de un recurso clave que el club espera conseguir antes de fin de año.
El Club Talleres de Río Gallegos está cada vez más cerca de cumplir el sueño que persigue desde hace años: tener un predio propio donde sus chicos y chicas puedan entrenar. El terreno, ubicado junto al barrio Los Álamos, pasando el aeropuerto, ya muestra avances concretos tras meses de movimiento y compactación de suelo.
"Estamos haciendo un esfuerzo grande acá para poder terminar lo más rápido posible el predio para que los chicos ya tengan su lugar para poder entrenar", contó Iván Alberoni durante una recorrida por el lugar.
Las máquinas que hicieron posible el avance
El dirigente destacó el aporte de "Tito" Abbate, cuya colaboración con la maquinaria permitió poner en marcha las tareas de acondicionamiento. Según relató, hubo momentos en los que trabajaron hasta cinco máquinas en simultáneo, lo que permitió completar una parte importante de la obra en poco tiempo.
Sin embargo, las dificultades económicas obligaron a bajar el ritmo hacia el cierre del año. La institución debe administrar sus recursos para sostener el funcionamiento cotidiano y, al mismo tiempo, seguir invirtiendo en el predio. Por eso, la expectativa está puesta en retomar las tareas con más fuerza durante el próximo año.
El suelo ya está compactado: falta la tierra y el césped
Uno de los avances más visibles es la preparación del sector donde irá la cancha de fútbol 11. Alberoni explicó que la superficie ya se encuentra compactada, aunque todavía es necesario incorporar tierra en el centro para darle las pendientes adecuadas y avanzar con la colocación del césped.
La idea es acondicionar el espacio de manera progresiva para que los jugadores puedan empezar a entrenar allí, incluso antes de que el proyecto esté completamente terminado.
300 árboles ya plantados y la meta de sumar 400 más
A la par de los trabajos sobre el terreno, el club comenzó a darle forma al entorno. Con la colaboración de "Jano" Mallada, de Gobernador Gregores, la institución recibió 300 árboles que ya fueron plantados en el lugar. La iniciativa apunta a crear un espacio verde alrededor de la futura cancha y mejorar las condiciones del predio a largo plazo.
Alberoni anticipó que necesitarán conseguir más ejemplares para completar el perímetro, con la intención de sumar al menos otros 400 árboles.
Rifa, pozo de agua y cerco perimetral: los próximos pasos
El club también organiza una rifa para recaudar fondos destinados a la construcción de un pozo de agua, un recurso importante para el mantenimiento del terreno. A esto se suma la compra del cerco perimetral, que ya fue adquirido y cuya instalación esperan concretar próximamente, junto con los portones para mejorar la seguridad del lugar.
Alberoni reconoció que todavía queda un camino importante por recorrer, especialmente por los costos de completar la infraestructura. Entre los proyectos pendientes está la construcción de las instalaciones complementarias: cuentan con materiales adquiridos hace varios años, pero necesitan reunir el dinero para avanzar con esa etapa.
En paralelo, presentaron la documentación correspondiente y mantuvieron conversaciones con el área de Deportes para gestionar posibles aportes, entre ellos la posibilidad de acceder al césped sintético.
De un sueño familiar a una institución que no para de crecer
El proyecto comenzó a tomar forma a partir del crecimiento que experimentó Talleres en los últimos años. Alberoni recordó que la institución surgió por iniciativa propia, motivada inicialmente por su hijo, y que el trabajo comenzó junto a Miguel Costa. Con el paso del tiempo, la cantidad de chicos y chicas que se sumaron hizo que el espacio disponible quedara chico, lo que impulsó la búsqueda de un terreno más amplio.
La posibilidad de adquirir el predio llegó a través de un conocido que tenía esos terrenos. Después de concretar la compra, la institución pasó un período sin realizar obras mientras reunía los recursos. Más adelante, decidió invertir el dinero disponible para empezar a transformar el lugar.
El crecimiento también se refleja en las categorías formativas y en el desarrollo del fútbol femenino. Alberoni manifestó su satisfacción por la respuesta que tuvo la propuesta destinada a las chicas, que superó las expectativas iniciales. En ese proceso, destacó el trabajo de los profesores Juan Manuel Ortiz y Paola Torres.
Primera división: el próximo desafío
En el plano competitivo, el club proyecta dar un paso adelante con su equipo de primera división. Según explicó Alberoni, la intención es presentar la categoría durante el próximo año. Aunque evaluaron hacerlo antes, decidieron esperar para que los jugadores continúen su proceso de formación.
Actualmente, varios juveniles de categorías inferiores compiten en cuarta división y muestran un buen nivel, aunque el dirigente consideró que necesitan más tiempo antes de afrontar la exigencia de la primera.
La posibilidad de contar con una cancha propia aparece, en ese contexto, como una herramienta clave para acompañar el crecimiento deportivo. El objetivo es que tanto los varones como las mujeres puedan utilizar las instalaciones y que el predio se convierta en un punto de encuentro para toda la comunidad del club.
"El club labura un montón"
Más allá de las dificultades, el dirigente destacó que el proyecto se sostiene gracias al compromiso colectivo. Padres, profesores y colaboradores participan de las tareas, desde la plantación de árboles hasta las actividades para recaudar fondos.
"Estamos contentos, el club labura un montón. Los padres también laburan un montón y nos ayudan", señaló Alberoni, quien remarcó que la intención es que el crecimiento de la institución sea el resultado del trabajo conjunto de toda la comunidad.
Con la mirada puesta en el próximo año, Talleres busca transformar el esfuerzo acumulado en una realidad concreta: que sus jugadores entrenen en su propio predio y que la futura cancha de fútbol 11 sea el punto de partida para una nueva etapa.