Tandil le rescindió el contrato a una empresa y adjudicó el campo a la segunda oferente
La empresa ganadora del concurso se bajó por restricciones fitosanitarias. El Municipio le ejecutó la garantía y llamó a la segunda oferente. ¿Qué pasará con el campo?
El Municipio de Tandil dio de baja la adjudicación del campo comunal de 52,4 hectáreas en María Ignacia-Vela después de que la firma ganadora se bajara del concurso. La decisión, sellada con el Decreto N° 2421/2026, también implicó ejecutarle la garantía por 300 mil pesos.
¿Por qué se cayó la contratación?
La empresa Consultora Agropecuaria Surco Nuevo S.A., que había resultado adjudicataria en el Concurso de Precios N° 57-03-26, comunicó su desistimiento al detectar que el predio está cerca de viviendas y que podrían existir restricciones para el uso de fitosanitarios. Esa situación, según el Ejecutivo, ya estaba contemplada en las bases del concurso y la firma debió evaluarla antes de presentar su oferta.
El intendente Miguel Lunghi firmó el decreto el 4 de agosto. En el documento, el Municipio sostiene que la empresa incumplió obligaciones esenciales como la firma del contrato, la constitución de la garantía de cumplimiento y el pago del canon. Por eso, consideró que la frustración del proceso fue "exclusivamente imputable" a la firma.
Qué pasó con la garantía
Además de anular la adjudicación, el Municipio ejecutó la garantía de mantenimiento de oferta, que estaba respaldada por un pagaré de 300 mil pesos. También ordenó incorporar el incumplimiento a los antecedentes administrativos de la empresa, para que sea tenido en cuenta en futuras contrataciones con el Estado municipal.
La nueva adjudicataria
El mismo día, a través del Decreto N° 2425/2026, el Ejecutivo decidió continuar con el procedimiento y otorgar el arrendamiento a la segunda oferente del orden de mérito: Mirta Beatriz Wauthier. La beneficiaria ratificó su propuesta en las mismas condiciones que había presentado durante el concurso.
El canon acordado es de 13,5 quintales de soja por hectárea, lo que equivale a un total de 707,40 quintales por las 52,4 hectáreas del campo. El pago se realizará en pesos, tomando como referencia la cotización de la soja en los puertos de Quequén, Bahía Blanca o Rosario, con el valor más alto al momento de la liquidación.
Según el contrato, el 70% del canon deberá abonarse al momento de la firma, mientras que el 30% restante se pagará entre el 1 y el 10 de noviembre de 2026.
El Ejecutivo justificó la decisión de avanzar con la segunda oferta en los principios de economía, eficiencia, celeridad y razonabilidad de la contratación administrativa. Además, señaló que al existir una propuesta admisible y conveniente, no hacía falta iniciar un nuevo concurso.