Tarifazo en Catamarca: facturas de hasta $2,5 millones y el riesgo de cierre que golpea al turismo
El gobernador se había comprometido a buscar una solución, pero pasaron dos meses y el sector turístico sigue esperando. Mientras tanto, las facturas de luz trepan a cifras millonarias y crece el temor por los puestos de trabajo.
Los prestadores turísticos de Catamarca denuncian que el gobernador Raúl Jalil no respondió a sus reclamos por las facturas de luz que llegan a superar los $2,5 millones, en medio de una caída del 40% en la ocupación hotelera. El sector advierte que está en riesgo la continuidad de los emprendimientos y, con ellos, cientos de puestos de trabajo.
La Cámara de Turismo de Fiambalá elevó el pedido tanto a Jalil como a la empresa Energía de Catamarca (EC SAPEM) para buscar una salida. Pero, según contó a El Destape Rosana Quinteros, dueña de alojamientos e integrante de la cámara, pasaron dos meses desde la reunión de junio y no hubo respuestas concretas. "Jalil se comprometió a ver qué solución nos podía dar y ya pasaron dos meses", denunció.
Quinteros fue contundente al describir la situación: "¿Cómo se hace para sostener la paga cuando no hay trabajo?". Y agregó que "no están dadas las condiciones para soportar pagos de luz tan elevados", mientras se suman los salarios y el mantenimiento de las cabañas.
Facturas millonarias que no se pueden pagar
Los números son elocuentes. Hay boletas que superan los $2.500.000 y la propia Quinteros admitió que no pudo abonar la de $2.560.960 que venció el 20 de agosto. "Se torna imposible pagar las facturas de luz y cada vez menos turistas nos visitan", reflexionó otro empresario del sector.
El origen del problema, según explicaron los emprendedores a El Destape, se remonta a unos dos años atrás, cuando la SAPEM les exigió pasar a la categoría tarifaria T2, que obliga a contratar una potencia fija. El esquema no contempla la estacionalidad: aunque no haya huéspedes, los complejos deben abonar montos exorbitantes. Entre el 30 de junio y el 31 de julio, varios prestadores recibieron facturas que fueron desde los $1.600.000 y $1.800.000 hasta superar los $2.500.000.
Una crisis que no es solo local
El presidente de la Asociación de Agencias de Viajes y Turismo de la provincia, Cristian Fernández, señaló que el sector atraviesa una situación delicada porque "está cambiando la forma de viajar". La crisis económica empuja a las familias a movilizarse en sus propios vehículos y a prescindir de paquetes o excursiones profesionales.
En declaraciones a Radio El Esquiú 95.3, Fernández reconoció que hubo "fines de semana largos que se trabajaron bien", pero "otros no tanto". El fenómeno no es exclusivo de Catamarca: destinos consolidados como Iguazú y Salta registraron bajas en la ocupación hotelera de entre el 25% y el 30%.
Sin embargo, el impacto en territorio catamarqueño es mayor por las dificultades estructurales de la región. La falta de herramientas de financiación y la nula promoción estratégica profundizan la brecha con otras provincias y desalientan la llegada de visitantes que, en este contexto, eligen destinos donde su capacidad de pago rinda más.