Tartagal despide a "Piriqui" Andreu, el profesor que marcó a generaciones en el norte
Tartagal despide a "Piriqui" Andreu, el profesor que se convirtió en leyenda. Pero hay un último deseo que su familia confirmó y que muy pocos conocían.
La ciudad de Tartagal se encuentra de luto tras conocerse el fallecimiento de Esteban Andreu Emram, una de las figuras más queridas y respetadas del norte provincial. El profesor de Educación Física y exdirector de Deportes murió la noche del viernes, luego de varios años de lucha contra una enfermedad que nunca logró doblegarlo.
Conocido cariñosamente como "Piriqui" por amigos, alumnos y vecinos, Andreu fue un verdadero pionero. Al regresar a su ciudad natal después de recibirse como profesor de Educación Física en San Miguel de Tucumán, instaló uno de los primeros gimnasios de Tartagal. Su figura trabajada a fuerza de disciplina y una dieta estricta lo convirtió en un referente para los jóvenes del norte.
Un legado que trasciende las pesas
Su vocación por la enseñanza era innata. Desde "La Maternidad", el nombre con el que bautizó a su gimnasio —instalado en el edificio que durante años fue la librería de sus abuelos, en pleno centro—, se dedicó a predicar con el ejemplo los beneficios de la alimentación saludable, la actividad física para todas las edades y una espiritualidad elevada.
Su carácter afable, sus chistes espontáneos y su mansedumbre contrastaban con esa contextura imponente que lo llevó a representar al departamento San Martín y a Salta en numerosos torneos de culturismo. De su gimnasio surgieron decenas de culturistas, hombres y mujeres, que subieron al podio en más de una oportunidad. Muchos otros, gracias a los conocimientos que Piriqui compartía generosamente, abrieron sus propios centros de entrenamiento.
Pero su pasión no se limitaba a las pesas. Era un apasionado del ciclismo y de la música: uno de los pocos saxofonistas del norte provincial, y compitió en diversas carreras del NOA, como el Transmontaña, competencia en la que fue protagonista durante años.
Función pública y resiliencia
Durante la gestión del exintendente Darío Valenzuela fue designado al frente de la Secretaría de Deportes, desde donde impulsó innumerables actividades deportivas y recreativas, además de organizar torneos de distintas disciplinas.
Cuando la pandemia lo obligó a cerrar su única fuente de ingresos, el gimnasio "Universal Mega Gym", Andreu demostró una vez más su capacidad de reinventarse. Inició un emprendimiento de repostería, con tortas de diseños personalizados. La resiliencia era, para él, una práctica cotidiana.
Hace poco tiempo fue declarado ciudadano ilustre de Tartagal. Debido a las dificultades para movilizarse, fueron sus hermanos quienes recibieron la distinción mientras él seguía el acto en su honor desde su habitación.
En una época en la que casi nadie hablaba de los beneficios de la actividad física, la alimentación saludable y la salud mental, Esteban Andreu ya predicaba esos principios con su ejemplo. Su disciplina y los hábitos que cultivó durante toda su vida seguramente lo ayudaron a resistir tanto tiempo.
Como ferviente cristiano y estudioso autodidacta de la metafísica, había expresado un último deseo. Según informó su familia, sus cenizas serán esparcidas en inmediaciones del Santuario de la Virgen de la Peña, un sitio de reflexión y oración por el que sentía un cariño especial.