Tartagal: hicieron rifas y bingos para comprar el alambre, y ahora la salita quedó sin protección
La salita que estaban refaccionando en Tartagal quedó sin protección después del temporal, y los vecinos apuntan a gente de la propia comunidad. Lo que se llevaron y lo que destruyeron complica el avance de la obra.
La comunidad de Tartagal descubrió que la salita que estaban refaccionando fue blanco de un robo durante el temporal de los últimos días. Los delincuentes no solo se llevaron materiales, sino que también dejaron un tendal de destrozos. El cacique Félix Calderón apuntó contra integrantes de la propia comunidad y confirmó que ya hay una denuncia.
El hecho ocurrió mientras la zona atravesaba el temporal. Los ladrones aprovecharon ese momento para actuar y escapar. Recién bastante después, el cacique y los vecinos advirtieron lo que había pasado.
Qué se llevaron y qué destruyeron
Los autores se llevaron alambre destinado al cercamiento, dos mallas y botiquines. Además, intentaron sacar el bidet, pero lo destrozaron y quedó tirado en el camino. El robo fue acompañado de un acto vandálico, según publicó Ciudad Online.
Para conseguir el alambre del cercado, la comunidad había organizado bingos y rifas. Ahora, esos elementos —que son caros y cada vez más difíciles de conseguir— son los que esperan recuperar.
La sospecha apunta adentro de la comunidad
Según informó el cacique Félix Calderón, los autores serían integrantes de la misma comunidad. Incluso planteó que uno de los denunciados es su sobrino, un hombre que tiene hijos y se crió con todos los que viven en la zona.
La denuncia ya está realizada y los responsables fueron reconocidos. “Hay mucha bronca”, resumió el cacique, en un clima de malestar generalizado.
Sin chapas y a la espera de respuestas
Como medida provisoria, hasta saber qué se podrá cerrar y conseguir lo necesario para avanzar con la obra, la comunidad deberá sacar las chapas. La idea es darle seguridad y resguardo al lugar mientras esperan que aparezcan los elementos robados.
La obra de la salita estaba en pleno desarrollo cuando ocurrió el robo. Ahora, además de la pérdida material, la comunidad enfrenta el desafío de proteger lo que queda y reponer lo que falta.