Tejieron durante 10 semanas en la carpa de Agmer: dónde terminaron esas mantas
Mientras la Legislatura debatía la reforma jubilatoria, cientos de manos tejían a crochet y dos agujas en la carpa de Agmer. Diez semanas después, esas mantas encontraron un destino que nadie imaginaba en el Hospital San Roque de Paraná.
Lo que empezó como una forma de sobrellevar la espera frente a la Legislatura terminó convertido en un gesto que hoy abriga a pacientes del Hospital San Roque de Paraná. Durante el acampe que la Asociación Gremial del Magisterio de Entre Ríos (Agmer) mantuvo en la Plaza Mansilla por más de dos meses, mientras se debatía la reforma jubilatoria, decenas de personas se pusieron a tejer.
Diez semanas, cientos de manos y ovillos de todos los colores
Fueron 10 semanas de acampe y cientos de manos trabajando a crochet o a dos agujas. Los ovillos llegaban de gente solidaria que los acercaba y los dejaba en los canastos que se multiplicaron dentro de la carpa sindical.
El sindicato docente describió ese proceso con sus propias palabras: “Tejer mientras se debate entre pares, tejer mientras se escucha lo que sucede en el recinto, tejer con bronca, contra la bronca; tejer como quien hilvana un futuro; tejer la esperanza. De esa tarea salieron miles de cuadraditos de lana que se unieron para ser mantas”.
Cuatro cajas de mantas y un destino inesperado
Cuando el acampe terminó, Agmer juntó el resultado de ese trabajo: cuatro cajas de mantas. Las llevaron al Hospital San Roque de Paraná, que las destinó al sector de Cuidados Paliativos.
Las dirigentes Flavia Lezama y Cristina Miño fueron las encargadas de acercarlas. En el hospital las recibió personal de salud del área, que agradeció el gesto solidario y remarcó que esa colaboración es importante para muchas de las familias que llegan con un niño o una niña para ser asistido.