Temblor en Colombia: el médico que evacuó a los recién nacidos y emocionó al mundo
El terremoto en Colombia puso a prueba a un equipo médico que no dudó en correr por los bebés. ¿Qué pasó cuando las madres volvieron a verlos?
El terremoto que sacudió Colombia dejó una postal imborrable: un pediatra corriendo con un recién nacido en brazos mientras todo se movía. La imagen dio la vuelta al planeta y ya es símbolo de valentía.
El protagonista es Germán Somoyar, un médico colombiano que trabaja en una clínica de alta complejidad en Apartadó, Antioquia. Nació en Valledupar (Cesar), pero hoy ejerce en un centro de referencia regional con servicios de obstetricia y neonatología.
¿Qué pasó durante el terremoto?
Cuando comenzó el sismo, Somoyar y sus colegas tuvieron que reaccionar en segundos. Entre los pacientes que necesitaban asistencia inmediata estaban los bebés internados en la unidad de neonatología.
“Nosotros realmente somos un equipo de trabajo y lo demostramos atendiendo a quienes más nos necesitaban en un momento realmente catastrófico como este”, explicó el pediatra en diálogo con TN.
Miedo y vocación en medio del caos
El médico admitió que la emergencia también los golpeó a nivel personal. Mientras evacuaban a los chicos, no sabían qué pasaba con sus propias familias.
“Todos sentimos miedo, temor, preocupación por nuestras propias familias incluso. Pero en un momento difícil de controlar como este, realmente nos enfocamos en lo que podíamos ofrecerles a los bebés que más nos necesitaban”, relató.
La clínica no sufrió daños estructurales y, tras la revisión de seguridad, todos pudieron volver al edificio. La atención ya funciona las 24 horas y no se registraron muertes en el establecimiento.
El reencuentro con las madres
Uno de los momentos más fuertes ocurrió cuando los profesionales llegaron con los bebés al punto de encuentro. Allí estaban algunas madres, esperando noticias.
“Hubo lágrimas de felicidad, de tranquilidad, hubo suspiros. Para una madre, su recién nacido es lo más valioso”, recordó Somoyar.
El pediatra confesó que su vocación nació en la infancia: “Siempre que me preguntaban de chico, yo quería ser médico de niños y quería salvar vidas de niños”.
El terremoto lo puso frente a aquello para lo que se había preparado durante años, pero no en un consultorio: mientras todo temblaba, su prioridad fue poner a salvo a los recién nacidos.