Temblores en Granada: el desesperante relato de una familia salteña atrapada en el hotel
¿Qué se siente estar en un hotel cuando la tierra tiembla sin parar? Una familia salteña lo vivió en Granada y contó los momentos de pánico.
Una familia de Salta vivió en carne propia la serie de terremotos que sacudió Granada este martes. Mientras desayunaban en un hotel, la tierra comenzó a moverse y tuvieron que escapar. El miedo y la incertidumbre se apoderaron de los turistas, que no sabían cuándo llegaría el próximo sismo.
El epicentro del movimiento principal, de magnitud 4,7, se ubicó en Gójar, en el área metropolitana de Granada. Las réplicas no tardaron en llegar: 2,8 en Alhendín, 2,6 en Las Gabias, 4,0 en Churriana de la Vega y 2,9 en Padul. Más tarde, Alhendín volvió a temblar con un sismo de 4,2.
Las autoridades andaluzas confirmaron tres heridos leves y daños materiales en varios puntos de la provincia. La situación llevó a tomar medidas preventivas, como la evacuación parcial de la Alhambra y el desalojo de edificios.
El relato de un salteño que vivió el terror
Uno de los integrantes de la familia salteña, que viajó a España de vacaciones, contó a El Tribuno cómo atravesaron la mañana en el hotel. "Esta mañana estábamos terminando de desayunar en el hotel cuando se sintió el primer terremoto muy fuerte y salimos todos hacia afuera", relató.
Tras unos 20 minutos en el exterior, regresaron al hotel, pero la calma duró poco. "Al poco tiempo fue el segundo terremoto fuerte. Ahí la gente del hotel nos evacuó hacia una explanada frente al hotel, incluso el personal del hotel estaba ahí", agregó.
La recomendación de tener a mano pasaportes, dinero, cargador y agua se hizo realidad. "Así lo hicimos y a los pocos minutos sucedió el tercer terremoto", dijo.
El pánico se apoderó de otros huéspedes. "La gente comenzó a hacer check out y se iba del hotel", señaló el turista.
La Alhambra, cerrada por prevención
La familia tenía previsto visitar la Alhambra, pero el tour fue suspendido. "A la tarde teníamos el tour por la Alhambra, pero suspendieron todas las visitas. Dijeron que nos reintegrarían el dinero", explicó.
Ante la incertidumbre, decidieron trasladarse a Nerja, a una hora y media de Granada, para esperar que disminuyera la intensidad de los movimientos.
Secuelas de una jornada de terror
A pesar del susto, la familia salteña no sufrió heridas. "Nosotros no. Vimos daños, pero sí vimos gente llorando y mucho nerviosismo por la situación", contó el turista.
La actividad sísmica en Granada viene desde el fin de semana, cuando se registró un terremoto de mayor magnitud. Las autoridades continúan monitoreando la zona, mientras los turistas intentan retomar sus vacaciones entre réplicas y evacuaciones.