Temperley vs. Los Andes: los números de una rivalidad centenaria que no se detiene
¿Sabías que esta rivalidad arrancó en 1924? Repasamos los números, los hitos y las curiosidades de un clásico que sigue dando que hablar.
La rivalidad entre Temperley y Los Andes es una de las más antiguas y apasionantes del fútbol de la Zona Sur. Más de 100 partidos oficiales los enfrentan desde 1924, con una paridad que mantiene en vilo a los hinchas. ¿Quién manda en el historial? Te lo contamos.
Un clásico que nació en la era amateur
El primer duelo registrado data de 1924, en plena era amateur de la Asociación Argentina de Football. Desde entonces, la serie creció hasta abarcar la Primera División, la Primera B Nacional, la Primera B Metropolitana y hasta torneos de copa.
Los números globales del enfrentamiento
En el cómputo general, Los Andes lleva una leve ventaja sobre Temperley. De los 105 partidos estimados, el equipo de Lomas de Zamora ganó 43, mientras que el de Temperley se impuso en 36; los 31 restantes fueron empates.
La tabla por competición muestra el detalle:
- Era Amateur (1924–1930): 8 partidos, 3 triunfos para cada uno y 2 empates.
- Primera División: 4 cruces, con 1 victoria de Temperley, 2 de Los Andes y 1 igualdad.
- Primera B / B Nacional / B Metro: más de 90 encuentros, con 32 triunfos de Temperley, 38 de Los Andes y 28 empates.
Momentos que marcaron la historia
En las décadas del 40 y el 50, los cruces se volvieron habituales en la principal categoría de ascenso. Hubo goleadas de ambos lados y partidos con gran convocatoria en el Estadio Alfredo Beranger y el Estadio Eduardo Gallardón.
La temporada 1974 quedó grabada a fuego: ambos equipos pelearon por el ascenso a Primera División, y fue Temperley el que logró el objetivo, festejando un hito que sus hinchas aún recuerdan.
Ya en los años 90 y 2000, compartieron categoría principalmente en la Primera B Metropolitana y la Primera B Nacional, definiendo clasificaciones a los torneos Reducidos. La intensidad nunca decayó.
En la etapa reciente, los choques siguieron siendo exigentes, con un plus: las normativas provinciales sobre público visitante obligaron a reforzar la seguridad en cada presentación.