Tenía 18 años, entró en el 6 a 1 y vivió un sueño: «No lo podía creer»
Máximo Ramos es hincha de Cipolletti desde que iba a la cancha con su viejo. El domingo, con 18 años, entró en el 6 a 1 y cumplió el sueño que persiguió toda su vida.
Máximo Ramos, volante de 18 años, debutó en la primera de Cipolletti en el histórico 6 a 1 ante Sol de América por el Federal A. El pibe, oriundo de Plottier, ingresó a los 18 minutos del segundo tiempo y se sumó desde adentro a la goleada que clasificó al Albinegro a semifinales.
La tarde en La Visera quedó marcada por el resultado y por la aparición de uno de los chicos de las inferiores. Ramos juega en el club desde hace cuatro años, firmó su primer contrato a principios de 2026 y venía de destacarse en la Liga Confluencia. El entrenador Fabián Enríquez lo convocó por primera vez y no dudó en mandarlo a la cancha.
«Estamos en un momento muy lindo, me dieron la oportunidad de formar parte y estoy más contento que nunca, siempre dando todo», contó el volante en diálogo con «Subite al Podio» de Río Negro Radio.
Un debut en su primera convocatoria
A diferencia de la mayoría de los pibes, que suelen pasar varias veces por el banco antes de tener minutos, Ramos tuvo su chance en la primera vez que fue citado. Entró con el partido 5 a 1 y pudo festejar el 6 a 1 junto a sus compañeros.
«La expectativa estaba, pero ya sé que recién estoy dando mis primeros pasos y era un partido muy importante. El primer tiempo se dio un resultado muy amplio, así que tenía la esperanza de entrar», relató sobre su estreno en el Federal A.
«Los nervios siempre están, pero el resultado ayudó y mis compañeros también, que me dieron consejos antes de entrar. Me dijeron que esté tranquilo y que disfrute porque estos son momentos únicos», agregó.
El propio jugador reconoció lo poco habitual de su caso: «Lo normal es que te citen varias veces y vayas al banco, pero pase un tiempo hasta que te toque entrar. Tuve la suerte de jugar en la primera vez que me citaron y entrar en un partido único, con la cancha así de llena».
La emoción de un hincha que se puso la camiseta
Ramos no es un jugador más en Cipolletti: es hincha del club desde chico. «Me sentí bien, no podía creer que estaba ahí, es un sueño. Siempre voy a la cancha con mi viejo y lo vemos desde afuera, somos hinchas de toda la vida», aseguró.
La convocatoria lo sorprendió un día antes del partido. «Me estaba bañando y mandaron la lista, no esperé estar ahí. Vino la Guacha (Andrés) Almirón a felicitarme y ahí me enteré», recordó.
Sobre su llegada al club, repasó: «Hace cuatro años que estoy en Cipo, vine en séptima. Antes jugaba en una escuelita PIAP de Plottier. Estuve un año en Río Grande y de ahí a Cipolletti. Fui porque un técnico que tuve me dijo que estaban haciendo pruebas y quedé».
«Cipo acá es lo más grande que hay. Y yo, siendo hincha toda mi vida, quise jugar ahí. Siempre fui a la cancha con mi viejo, él es de allá, jugaba al básquet en el club», cerró.
Lo que viene para Cipolletti
El Albinegro volverá a jugar como local el domingo a las 15:30 ante Alvarado, por la semifinal de ida del Federal A. La revancha será el 18 de octubre en el José María Minella y la ventaja deportiva quedó para los marplatenses.


