Tenía prohibido acercarse a la Casa Blanca y el sábado volvió con un arma: lo que descubrieron de su pasado
Nasire Best, de 21 años, fue abatido tras atacar a agentes del Servicio Secreto en la Casa Blanca. Tenía antecedentes por intentar ingresar al recinto y afirmaba ser Dios y Osama Bin Laden.
La investigación por el tiroteo del sábado en los alrededores de la Casa Blanca reveló la identidad del atacante abatido: Nasire Best, de 21 años, residente en Maryland. El joven tenía antecedentes con el Servicio Secreto y había sido detenido en dos ocasiones previas por intentar ingresar al recinto presidencial.
Fuentes policiales confirmaron a CNN que Best fue arrestado en junio del año pasado por bloquear un carril de acceso a la residencia. Un mes más tarde volvió a ser detenido por intentar entrar al predio, y un juez le ordenó mantenerse alejado de la Casa Blanca.
¿Quién era Nasire Best?
Durante uno de esos episodios, Best decía ser Dios, por lo que fue internado en el Instituto Psiquiátrico de Washington para una evaluación psicológica. También se descubrió que publicaba en redes sociales afirmando ser “el verdadero Osama Bin Laden” y expresaba su deseo de atacar al presidente Donald Trump.
El tiroteo comenzó en la tarde del sábado cuando Best sacó un arma de un bolso y disparó contra los agentes en un puesto de seguridad cercano a la mansión ejecutiva. Los oficiales respondieron al ataque e hirieron al tirador, que fue trasladado al hospital George Washington, donde murió poco después.
Trump estaba dentro de la Casa Blanca en el momento del incidente, mientras mantenía negociaciones vinculadas a un posible acuerdo con Irán, según medios internacionales.
Un transeúnte también resultó herido en el tiroteo, aunque aún no se determinó si fue alcanzado por los disparos de Best o por la respuesta de los agentes.
En el lugar había periodistas que fueron desplazados por orden del Servicio Secreto. Los corresponsales se refugiaron en la sala de conferencias de prensa del complejo y describieron cómo vivieron la dramática escena. La reportera Selina Wang contó en redes sociales que estaba grabando un video en el jardín de la Casa Blanca cuando comenzaron a escucharse las detonaciones. “Sonaba como docenas de disparos de arma”, escribió.
La investigación quedó en manos del Servicio Secreto y de fuerzas federales que trabajan para reconstruir la mecánica del episodio.