Tenía una cadera de 120, no encontraba calzas y armó su propio negocio: hoy tiene local en Río Gallegos
¿Qué pasó cuando una profesora de Educación Física buscó calzas para su cadera de 120 y no encontró ninguna que le quedara bien? De esa búsqueda nació un emprendimiento que hoy tiene local propio en Río Gallegos.
Karina es profesora de Educación Física, mamá de dos nenas y la creadora de Keep Moving, un emprendimiento de indumentaria deportiva y urbana que nació con una valija y hoy funciona en un local propio en Río Gallegos.
La historia empezó con una necesidad concreta: cuando fue mamá, necesitó reorganizar sus horarios como docente y buscarse un ingreso fijo. A eso se sumó una experiencia personal que la marcó.
"Yo soy profe de Educación Física y las profes de Educación Física trabajamos un montón en varias escuelas. Cuando fui mamá no podía hacer más eso, así que me tuve que buscar una vuelta para poder tener un ingreso fijo y un ingreso que me dé un poquito más", contó Karina en diálogo con el programa Viva la Pepa, que se emite por Tiempo FM 97.5.
El problema que la llevó a emprender
A la necesidad económica se le sumó otra, más cotidiana: la dificultad para encontrar prendas deportivas que se adaptaran a su cuerpo. "Yo decía: hay un montón de chicas con tallas que no pueden encontrar. A mí me pasaba, teniendo una cadera de 120, que no encontraba calzas que me quedaran bien", recordó.
De ahí nació Keep Moving, con una propuesta clara: prendas cómodas, de buena calidad y con talles amplios, para que las mujeres puedan entrenar sin preocuparse por transparencias, ajustes incómodos o ropa que no se adapte a sus cuerpos.
De la valija al local en calle Calafate
El proyecto arrancó hace casi diez años, con poca mercadería y una modalidad de venta que la obligaba a moverse: llevaba las prendas hasta los lugares de trabajo o las casas de sus clientas con una valija.
Con el tiempo, la cantidad de ropa fue creciendo y habilitó un espacio en una habitación de su vivienda. Después llegaron las ferias, pero el volumen empezó a jugarle en contra. "Cada vez que llevaba algo, me decían: 'Pero no tenés'. Y sí lo tenía, pero lo había dejado. Entonces era un garrón", relató.
Esa situación la impulsó a dar un paso más junto a su hermana: abrieron un local que comparten con el emprendimiento de masajes profesionales de ella, Bienestar Astral. El espacio está en calle Calafate 198, con horarios fijos de atención.
El primer año en el local el negocio creció de manera importante. Karina arrancó con dos percheros y fue sumando espacio de exhibición y guardado para ampliar la mercadería. "Yo lo guardo para el emprendimiento para que vaya creciendo paulatinamente", explicó sobre su decisión de reinvertir parte de los ingresos.
Docente, mamá y emprendedora
Además de estar al frente de Keep Moving, Karina sigue trabajando como profesora de Educación Física en un jardín. Su rutina combina el trabajo por la mañana, el cuidado de sus hijas y la atención del local por la tarde. "De 5 a 8 es mi horario de atención. Ahí es donde estoy full time", describió.
Es mamá de dos niñas: una de tres años, próxima a cumplir cuatro, y otra de nueve, que pronto cumplirá diez. Las dos acompañaron el crecimiento del emprendimiento desde muy chicas, incluso en las primeras ferias. "Lunita tenía un mes, iba, me acompañaba a las ferias y tomaba la teta ahí en el medio de la feria", recordó.
Sus hijas están acostumbradas a acompañarla, y el local les da un espacio propio mientras ella trabaja: pueden jugar, descansar y compartir las meriendas. Karina también destacó el acompañamiento de su mamá, sus hermanas, su pareja y el resto de su familia, a quienes considera parte fundamental del camino recorrido.
Al recordar las primeras etapas, reconoció la emoción que le genera ver cuánto crecieron tanto sus hijas como el emprendimiento. "Veo las fotos y me emociona muchísimo porque digo lo que crecimos. Nunca paramos", expresó.
Qué se puede encontrar en Keep Moving
El local ofrece calzas, pantalones, shorts y otras prendas deportivas, además de indumentaria urbana y ropa de tendencia. La propuesta está orientada principalmente a mujeres, con opciones para distintas edades y talles.
Karina suele contar con stock de hasta el talle 3XL, aunque puede conseguir prendas de hasta el 10XL por pedido. También incorporó ropa para niñas a partir de los cuatro años.
La variedad responde a lo que le piden sus clientas: algunas buscan prendas para musculación, otras necesitan indumentaria para ciclismo, hockey y otras disciplinas. También recibió pedidos de equipos deportivos que quieren remeras personalizadas para sus integrantes, y trabaja para responder a esas demandas. "Yo buscaba más que nada abarcar a todas las mujeres", señaló.
En cuanto a precios, trabaja con dos marcas principales: una alternativa económica y otra de mayor costo, que se destaca por su durabilidad. Según explicó, la calza de mayor precio ronda los 55.000 pesos y el local ofrece la posibilidad de pagar en dos o tres cuotas sin interés. Sobre una de las marcas que comercializa desde hace ocho años, aseguró que no recibió quejas y destacó que algunas prendas pueden durar varios años con un uso frecuente.
El futuro del emprendimiento
Karina observó que, desde que comenzó con el negocio, crecieron los espacios de entrenamiento y las propuestas deportivas en Río Gallegos. Ese movimiento amplió las posibilidades para Keep Moving, que busca acompañar a mujeres con diferentes intereses y necesidades.
Hacia adelante, su objetivo es seguir ampliando la mercadería, fortalecer el espacio propio y consolidar el reconocimiento del emprendimiento entre las clientas de la ciudad. "Mi idea es que siga creciendo, seguir poniéndole un poquito de amor al lugar y viendo las necesidades de la gente que va", afirmó.
La entrevista tuvo un momento emotivo cuando llegó un mensaje de Natalia Cabezas, hermana de Karina, que le expresó su admiración y le deseó éxitos. La emprendedora se emocionó al reconocer el acompañamiento que recibe de su familia, que también forma parte de su vida cotidiana y del proyecto.