Tenía una sola camioneta y todos dudaban: hoy mueve una flota en la puna
Arrancó con una sola camioneta y más de uno dudó de que llegara lejos. Hoy René Casimiro traslada personal para POSCO desde San Antonio de los Cobres, pero el contexto actual le puso un obstáculo que no esperaba.
René Casimiro tiene 47 años, vive en San Antonio de los Cobres y hace tres años presta servicios de logística y transporte de personal para POSCO. Su historia arrancó con un solo vehículo y hoy se convirtió en una flota con otros conductores a cargo.
Cada 28 de octubre se conmemora el Día del Trabajador Minero, una jornada que pone en valor el esfuerzo de quienes trabajan en los yacimientos y también de los que sostienen la actividad desde la cadena de servicios en plena puna salteña.
Casimiro es chofer y dueño de su propio emprendimiento al mismo tiempo. Traslada personal hacia los proyectos mineros en combis y camionetas, según lo que exija cada servicio y el estado de los caminos.
De técnico solar a proveedor minero
Su llegada al sector no fue directa. En 2018 se formó como técnico en energía solar y participó en distintos proyectos, entre ellos trabajos vinculados a un parque solar y otras instalaciones.
"Yo soy técnico de energía solar. En 2018 hice trabajos vinculados con la Universidad Católica de Salta, el parque solar y otros proyectos", relató.
En ese recorrido conoció a profesionales y empresas que lo acercaron a la actividad minera. Empezó haciendo transporte de personal en un parque solar ubicado en el límite entre Salta y Jujuy y, desde ahí, dio el salto.
Primero trabajó para una empresa pequeña atada a proyectos puntuales. Con el tiempo amplió su actividad hasta llegar a ser proveedor directo. "De ahí empecé en transporte de personal en el parque solar. Después empecé con una empresa chica para proyectos y hoy estoy contento porque soy proveedor directo", contó.
Lo que cambió en la minería
Casimiro compara las condiciones actuales con las que conoció cuando tenía 17 años y arrancaba en distintas actividades. A su entender, las empresas mejoraron los servicios para los trabajadores: la infraestructura de los campamentos, la alimentación, el traslado y las medidas de seguridad y salud laboral.
"Mejoró bastante la minería. En los campamentos tenés cama, comida y te atienden muy bien", señaló.
El transporte también cambió. Antes los trabajadores viajaban en camiones o en camionetas; hoy hay vehículos preparados y, en algunos casos, vuelos hacia los proyectos. "Hay gente que viaja en aviones a los proyectos o en camionetas. Antes se viajaba en camiones o a veces sobre las camionetas", explicó.
La comida es otro capítulo. Según su experiencia, los menús eran limitados y repetitivos, mientras que hoy las empresas cuentan con catering y propuestas variadas. "Antes era guiso, guiso, guiso. En cambio ahora hay catering y todos los días tenés un menú distinto", relató.
Controles y exigencias
El proveedor valoró los controles previos al ingreso a los proyectos. Mencionó los estudios preocupacionales y las exigencias de seguridad que deben cumplir tanto las empresas principales como los contratistas.
También destacó la cobertura ante accidentes laborales y la obligación de los proveedores de mantener sus responsabilidades en regla. "Te hacen estudios preocupacionales, que es muy importante. Y si te pasó algo, tenés la ART, que te cubre todo", sostuvo.
Las mineras controlan que los contratistas cumplan con las normativas laborales y administrativas. Si no están al día, pueden quedar fuera de servicio. "Las empresas mineras exigen a sus contratistas que estén al día. Si no están al día, no pueden seguir trabajando", afirmó.
Para Casimiro, esas exigencias ordenan la actividad y establecen condiciones más seguras para quienes trabajan en los proyectos.
El día a día en la puna
Su rutina no es la de quienes pasan varios días en los campamentos. Casimiro suele volver a su casa en el día o, en algunas ocasiones, quedarse una noche. "Yo por ahora voy y vengo en el día o a veces me quedo una noche. No más que eso", explicó.
Definió la vida del trabajador minero como sacrificada. Las largas distancias, los cambios climáticos y los turnos laborales obligan a muchos a permanecer lejos de sus familias.
Mencionó los sistemas de 14 días en el yacimiento por 14 de descanso, aunque aclaró que algunos trabajadores pueden quedarse más tiempo. "Hay gente que está 14 por 14, a veces más, y está distante de la familia. Los climas son duros", señaló.
Para los proveedores de logística y transporte, la actividad exige recorrer largas distancias y afrontar las condiciones propias de la puna. La responsabilidad incluye trasladar a los trabajadores de manera segura y cumplir con los requisitos de las mineras.
La oportunidad y la competencia
Para Casimiro, la minería es una fuente de oportunidades tanto para los trabajadores como para quienes logran insertarse como proveedores. "Para mí la minería nos dio muchas oportunidades. Con la empresa POSCO tuve una gran oportunidad y estoy agradecido", expresó.
El proveedor reconoció que el contexto actual también presenta dificultades, sobre todo por el aumento de la competencia. Aun así, sigue trabajando y buscando consolidar su emprendimiento en un sector que considera clave para la economía de la región.
Una sola camioneta y una familia que dudaba
El crecimiento de su empresa tuvo un componente familiar. Casimiro contó que, cuando arrancó, tenía una sola camioneta y que al principio no todos confiaban en que ese vehículo pudiera ser el inicio de un emprendimiento.
Con el tiempo, su familia vio el avance del trabajo y entendió que se trataba de una actividad digna y con posibilidades de crecimiento. "Yo tenía una sola camioneta y con el tiempo mi familia empezó a darse cuenta de que hacía un trabajo digno", recordó.