Tensión en el puerto de Madryn: los estibadores hicieron retroceder a la UOCRA
La UOCRA amenazó con bloquear el puerto de Madryn, pero los estibadores del SUPA respondieron con una movilización que terminó por disolver la protesta. ¿Qué pasó en el muelle y cómo se vivió el enfrentamiento?
Una jornada de alta tensión se vivió este miércoles en el puerto de Puerto Madryn, cuando la UOCRA intentó bloquear la actividad portuaria y se topó con una respuesta contundente de los trabajadores de la estiba. La protesta del gremio de la construcción fue disuelta por completo antes del mediodía, tras un fuerte enfrentamiento que dejó a los manifestantes sin sus elementos de lucha.
El conflicto tiene su origen en la disputa que la UOCRA mantiene con la empresa Industrias Bass, responsable de la obra de reparación del muelle. El sindicato que lidera Javier Moya había anticipado que 'bloquearía' el puerto como medida de fuerza, lo que encendió las alarmas en el sector portuario.
Sin embargo, la respuesta no se hizo esperar. Cientos de afiliados al SUPA, encabezados por su secretario general Alexis Gutiérrez, se congregaron a media mañana en el muelle multipropósito para rechazar cualquier intento de paralización. La columna de estibadores superó ampliamente en número a los manifestantes de la construcción, y la situación escaló rápidamente.
¿Qué pasó en el muelle?
Testigos presenciales relataron que hubo discusiones de fuerte tono entre Gutiérrez y Moya, con cruces de acusaciones y empujones. La tensión se mantuvo durante varios minutos, hasta que los estibadores obligaron a los trabajadores de la construcción a retirarse del lugar.
La superioridad numérica fue determinante: los afiliados a la UOCRA, al verse superados, optaron por correr y abandonaron el puerto dejando atrás sus 'trapos' y 'bombos', elementos típicos de las manifestaciones sindicales. El episodio, que pudo terminar en un enfrentamiento mayor, quedó en un simple susto para los presentes.
La actividad portuaria, normalizada
Hacia el mediodía, la protesta de la UOCRA ya era historia. El puerto de Puerto Madryn retomó su actividad con total normalidad, y los estibadores celebraron lo que consideraron una victoria para el sector. 'No vamos a permitir que se juegue con el trabajo de los compañeros', habrían expresado algunos de los presentes, según pudo reconstruir este medio.
El conflicto, no obstante, no está del todo resuelto: la disputa entre la UOCRA y la empresa Industrias Bass continúa latente, y no se descartan nuevas medidas de fuerza en los próximos días. Por ahora, el puerto madrynense respira, pero la tensión entre los gremios quedó instalada.