Termas de Fiambalá: la advertencia que nadie esperaba antes de volver a sumergirse

La reapertura de las termas de Fiambalá reavivó una pregunta incómoda: ¿puede el agua termal albergar un parásito peligroso? Una especialista del Ministerio de Salud explicó en qué condiciones aparece y qué hábito clave reduce el riesgo, pero hay una certeza que no se puede dar.

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Termas de Fiambalá: la advertencia que nadie esperaba antes de volver a sumergirse
Termas de Fiambalá: la advertencia que nadie esperaba antes de volver a sumergirse

La reapertura de las termas de Fiambalá puso el tema sobre la mesa: ¿qué riesgos reales existen? Una especialista del Ministerio de Salud de Catamarca explicó cómo actúa el parásito Naegleria fowleri, en qué condiciones puede infectar y por qué no se puede asegurar al 100% que no esté presente en aguas termales.

Verónica Di Giovanni, integrante del equipo de Vigilancia Epidemiológica de la cartera sanitaria, dialogó con La Isla FM 107.9 y eldiariodecatamarca.com y brindó precisiones sobre el microorganismo, las formas de contagio y las medidas de prevención.

Un parásito que necesita condiciones muy específicas

Di Giovanni prefirió referirse al parásito por su nombre técnico, Naegleria fowleri, y evitar la denominación popular por su carga de impacto. Explicó que se trata de "un microorganismo muy obicuo", es decir, que "puede estar en todos lados", principalmente en la tierra y en el agua.

De las 47 especies de Naegleria que existen en la naturaleza, "solamente una, que es esta Naegleria fowleri, es la que tiene capacidad de infectar a los seres humanos", aclaró.

Para que el parásito se vuelva infectivo y pueda reproducirse, necesita condiciones extremadamente precisas: agua dulce, cálida o templada, generalmente "entre 30 y 40 grados"; presencia de bacterias comunes en ese tipo de ambientes acuáticos; y un nivel de pH adecuado. "Sino, cuando está en condiciones desfavorables, este parásito adquiere una forma quística, forma que está ampliamente distribuida en la naturaleza y no es capaz de infectar", precisó la profesional.

El contagio no es casual

La especialista enfatizó que la infección no se produce por contacto casual ni por ingesta de agua. "La forma de infección es bastante específica, tiene que ser por entrada de agua en la nariz a presión", remarcó.

Este tipo de situaciones suele darse únicamente durante actividades recreativas o náuticas intensas. "Significa probablemente que yo esté haciendo alguna actividad recreativa o náutica dentro de esa agua que tiene una carga suficiente de parásito activo, y por ahí haga zambullidas de cabeza, use toboganes o haga una actividad acuática en una laguna", detalló.

Piletas de red, un ambiente seguro

Ante la inquietud sobre los natatorios domiciliarios o públicos, Di Giovanni llevó tranquilidad al marcar una diferencia fundamental entre las aguas de red y los reservorios naturales. "El reservorio ideal del parásito son aguas naturales no tratadas, dulces, cálidas o templadas", sostuvo.

Por el contrario, "las piletas se llenan con agua de red. El agua de red viene clorada y controlada, bien, entonces en agua de red no vamos a encontrar Naegleria fowleri".

En caso de utilizar aguas no tratadas, como agua de acequias o canales, para llenar piletas caseras, la médica recomendó el mantenimiento habitual: "Esto en realidad se salva con un clorado, un clorado como el que hacemos siempre en las piletas. El cloro elimina absolutamente toda posibilidad".

El contexto internacional de las termas

Consultada sobre la reapertura de complejos termales como el de Fiambalá tras el hecho registrado, Di Giovanni ofreció un marco de contexto internacional para comprender cómo se gestionan estos espacios. "Nuestras aguas no son las únicas termas que existen en el mundo. Si fuese ese el razonamiento, no debería utilizarse ninguna pileta termal en ningún lugar del mundo. Hay millones de usuarios de este tipo de aguas y solamente hemos tenido, desde el año 1965 que la enfermedad se describió hasta ahora, menos de 400 casos en todo el mundo. Es una infección poco frecuente", analizó.

La médica detalló que las termas, por su naturaleza de buscar propiedades relajantes y curativas, no suelen ser tratadas con cloro en ninguna parte del mundo, por lo que "jamás en ningún complejo de agua termal se puede garantizar 100% que no haya Naegleria fowleri".

Recomendaciones para municipios y visitantes

Por ello, el Ministerio de Salud de Catamarca, en conjunto con el equipo de epidemiología y parasitología del Instituto Malbrán, emitió recomendaciones específicas para los municipios a cargo de los predios:

– Limpieza y cepillado profundo de piletones.
– Remoción periódica de sedimentos y renovación constante de agua.
– Uso consciente por parte de los visitantes: "Los complejos termales se pueden usar con fines de relajación o curativos: sumergirse hasta el cuello, no sumergir la cabeza y evitar zambullidas o cualquier mecanismo que haga que el agua ingrese a presión por la nariz".

Para finalizar, la especialista recordó que en otros espejos de agua naturales o diques donde no hay tratamiento de agua, el baño está expresamente prohibido. Asimismo, reiteró el llamado a la tranquilidad de la población: "Quiero sacar un poquito el foco de Fiambalá, porque no es que sea solo Fiambalá. La comunidad debe tener tranquilidad porque son hechos sumamente aislados e infrecuentes", concluyó.

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