Textiles al borde: el dato del Parque Industrial que preocupa a toda una provincia
Algunas fábricas de La Rioja trabajan a menos de la mitad de su capacidad. Los costos se dispararon un 700% y las ventas se derrumban. ¿Qué están pidiendo los empresarios para evitar un colapso?
Las fábricas textiles del Parque Industrial de La Rioja atraviesan uno de sus peores momentos. Según datos de la Unión de Industrias Riojanas (UIR), algunas empresas operan apenas al 40% de su capacidad instalada, una muestra del fuerte impacto que la recesión económica tiene sobre el sector.
El relevamiento de la entidad industrial encendió las alarmas: mientras los costos de los servicios necesarios para producir se dispararon un 700%, las ventas del sector cayeron de manera considerable. La combinación de ambos factores dejó a las firmas en una situación crítica, con márgenes cada vez más estrechos y dificultades para sostener la actividad.
La UIR viene advirtiendo desde hace meses sobre el deterioro de la industria local, pero los últimos números confirman que la crisis se profundizó. En diálogo con medios riojanos, referentes del sector explicaron que el aumento de tarifas eléctricas y de otros servicios básicos resultó imposible de trasladar a los precios finales, en un contexto de consumo debilitado.
Un parque industrial en jaque
El Parque Industrial de La Rioja concentra buena parte de la actividad fabril de la provincia. Allí, las plantas textiles que históricamente dieron empleo a cientos de familias hoy reducen turnos y recortan personal para poder sostenerse.
Según pudo saber este medio, la situación varía según el tamaño de cada empresa, pero el promedio de operación se ubica muy por debajo de lo necesario para ser rentable. Algunas firmas ya evalúan suspensiones o esperan que la demanda repunte en los próximos meses.
La UIR no precisó cuántas empresas están en esta condición ni cuántos puestos de trabajo se encuentran en riesgo, aunque anticipó que el panorama podría agravarse si no hay medidas de alivio para el sector.
El gobierno provincial, por su parte, sigue de cerca la evolución de la industria local, aunque hasta el momento no anunció un plan específico para asistir a las textiles. Mientras tanto, los empresarios reclaman una baja en los costos de servicios y líneas de crédito que les permitan sortear la tormenta.