Una familia de Posadas se instaló en Buenos Aires para que su hijo continúe la quimioterapia y hoy sobrevive con la Asignación Universal por Hijo. Lo que les respondieron desde la provincia sobre la cobertura cambia el panorama, pero no alcanza para todos.
Josia tiene 8 años, es de Posadas y hace tres años pelea contra una leucemia linfoblástica aguda. Tras una recaída en agosto, su familia se instaló en Buenos Aires para que continúe el tratamiento en el Hospital Garrahan. Mientras tanto, sostiene la vida cotidiana con lo mínimo y persigue un deseo que lo mantiene de pie: conocer a Leandro Paredes.
La historia la contaron sus padres, Soledad Ocampo y Carlos Chaparro, a Primera Edición. Desde Misiones tuvieron que armar las valijas y mudarse para acompañar esta nueva etapa del tratamiento, sin demasiadas certezas sobre cuánto tiempo demandará.
Una pelea que empezó a los 4 años
El diagnóstico llegó cuando Josia tenía apenas 4. En ese momento recibió atención en el Hospital Madariaga de Posadas. La enfermedad pareció dar tregua, pero en agosto hubo una recaída y la familia decidió viajar a la capital del país: el 21 de agosto llegaron para continuar con la atención especializada en el Garrahan.
Desde entonces, la preocupación por la salud del nene convive con otra urgencia: cómo sostener los gastos lejos de la provincia. Carlos dejó su trabajo en Posadas para poder acompañar a su hijo. El resto de la familia también abandonó sus actividades y los chicos interrumpieron la escuela para instalarse en Buenos Aires.
“Nos estamos arreglando con lo que tenemos, prácticamente sobrevivimos con la Asignación Universal por Hijo”, contó el padre. Según relató, hasta ahora recibieron muy poca asistencia para afrontar los gastos diarios. La única ayuda concreta que mencionaron fue la de Casa de Misiones, que se comunicó con ellos y les entregó una bolsa de mercadería.
Dos horas y media de viaje para llegar al Garrahan
Con sus propios medios, la familia alquila en la zona de González Catán. Eligieron ese lugar porque era la opción más económica que encontraron. La contracara: desde allí deben viajar alrededor de dos horas y media para llegar al Hospital Garrahan.
Consultado por Primera Edición, el Ministerio de Salud de la provincia aclaró que el paciente y un familiar tienen cubiertos el alojamiento y la medicación. Sin embargo, ese beneficio no se aplica cuando todo el grupo familiar decide residir en el lugar.
Quimioterapia y una fecha estimada
Josia arrancó con las sesiones de quimioterapia apenas llegó a Buenos Aires y ya completó el primer bloque. Los médicos les anticiparon que el proceso podría demandar al menos seis meses, aunque por ahora no hay certezas sobre la duración total. La estimación que manejan es que deberán quedarse en Buenos Aires hasta abril.
Más allá de las dificultades, los padres destacaron la atención que recibe el pequeño en el Garrahan y el acompañamiento de los profesionales de la salud.
El sueño que lo mantiene de pie
En medio de la enfermedad, Josia conserva intacta su pasión por Boca Juniors. Su ilusión es conocer a Leandro Paredes y compartir un momento con los jugadores del club de sus amores. Es un deseo que su familia intenta ayudar a cumplir, mientras el tratamiento sigue su curso lejos de Misiones.
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