Tienen entre 25 y 35 años, pero en Santa Cruz hay un dato que los frena
Un informe revela que en Santa Cruz hay 19.431 jóvenes de entre 25 y 35 años que todavía no se fueron de la casa de sus padres. Pero hay un dato que preocupa más: dentro de ese grupo, algunos viven en hogares con problemas habitacionales. ¿Qué dice el estudio sobre la provincia?
El Observatorio Federal de Acceso a la Vivienda Argentina (OFAVA) publicó su primer informe sobre condiciones sociohabitacionales y puso la lupa en un grupo etario clave: los jóvenes de 25 a 35 años. En Santa Cruz, 19.431 personas de esa franja todavía no se independizaron, según el relevamiento basado en datos de la EPH-INDEC.
La provincia cuenta con 62.866 habitantes en ese rango. De ellos, 43.435 (el 69%) ya dejaron la casa familiar. El 31% restante sigue viviendo con sus padres o familiares.
Los que no se fueron y los que no pueden
Dentro de los no emancipados hay dos realidades bien distintas. Un grupo de 15.799 jóvenes (25% del total provincial) reside en hogares sin déficit habitacional, pero se convierte en demanda potencial si decide mudarse. Otros 3.632 (6%) no solo siguen en casa de sus padres: además, habitan viviendas con alguna carencia edilicia o de servicios.
El informe compara distritos. Santa Cruz, con 69% de emancipación, aparece entre las tasas más altas del país, detrás de CABA y La Pampa (76% cada una) y Tierra del Fuego (73%). En el otro extremo, Tucumán registra que el 56% de los jóvenes de 25 a 35 años no logró irse. A nivel nacional, el 37% continúa en el hogar familiar.
La paradoja santacruceña: menos déficit, pero jóvenes que no se van
El déficit habitacional total en Santa Cruz alcanza al 27% de los hogares, 13,3 puntos por debajo del promedio nacional (40,3%). Sin embargo, el allegamiento —varios hogares compartiendo una misma vivienda— llega al 4,1%, frente al 2,9% del país.
En déficit cuantitativo básico, la provincia marca 0%, mientras que el ampliado trepa al 2% (contra 9% nacional). El componente que más incide es el cualitativo básico: 20%, igual que la media del país. Allí entran viviendas con materialidad deficiente pero recuperable y casos de hacinamiento crítico. El déficit cualitativo ampliado es de apenas 0,2% en Santa Cruz, muy lejos del 7% nacional.
OFAVA estima que la Argentina necesita alrededor de 2,5 millones de viviendas nuevas para cubrir el déficit cuantitativo, el hacinamiento y la demanda latente de jóvenes que aún no pueden emanciparse. Entre 2016 y 2025, el déficit habitacional nacional se mantuvo entre el 39% y el 44%.
El informe también segmenta por edad del jefe de hogar: el déficit llega al 52% cuando la jefatura tiene entre 25 y 34 años, baja al 44% entre 35 y 44, y desciende al 31% en mayores de 65. Por régimen de tenencia, los inquilinos presentan un déficit total del 34%, los propietarios del 40% y los tenedores precarios del 56%. El allegamiento, en tanto, afecta al 7% de los inquilinos y solo al 1% de los propietarios.
El escenario santacruceño combina un déficit general inferior al promedio con un problema concreto: miles de jóvenes que, aun viviendo en hogares sin carencias, no logran independizarse. Y otros 3.632 que, además de quedarse, conviven con condiciones habitacionales deficitarias.