Tienen título oficial, pero un trámite los deja afuera de los hospitales de Santa Cruz
Tienen título oficial de validez nacional y hasta trabajan en hospitales desde hace años. ¿Qué trámite que sigue trabado en la provincia les impide obtener la matrícula?
Un grupo de psicólogos sociales de Santa Cruz decidió salir a la calle a juntar firmas. La razón: la Ley Provincial 3917, sancionada en mayo de 2025, sigue sin reglamentar y eso les impide obtener la matrícula que necesitan para trabajar en el sistema de salud.
La campaña busca adhesiones de vecinos de distintas localidades. Este domingo, desde las 11:30, instalarán un puesto en el Izamiento Dominical para explicar la situación y recolectar apoyos.
Javier Montané, referente de la psicología social en la provincia, contó en diálogo con LU12 AM680 que la norma fue aprobada por la Cámara de Diputados, pero nunca terminó de ponerse en marcha. "El año pasado en mayo nuestra Cámara de Diputados sancionó la ley 3917. La misma no está operativa porque le falta la reglamentación", señaló.
Sin respuestas y con la comunidad como respaldo
Desde el sector probaron distintas vías para destrabar el procedimiento, sin éxito. "Se nos hace difícil. No hemos tenido respuesta y entonces por eso recurrimos a la ayuda de la comunidad, a fin de presentar esta campaña de firmas a las autoridades", explicó Montané.
El pedido tiene dos ejes concretos: que se reglamente la ley y que el Ministerio de Salud —autoridad de aplicación según el texto de la norma— abra el registro de matriculación. "Una vez reglamentado, el Ministerio de Salud tendría que abrir un registro de matriculación donde accedan al mismo todos los psicólogos sociales, presentan sus títulos y les den una matrícula habilitante", detalló.
El problema de fondo: no pueden ejercer en salud
Los egresados cuentan con títulos oficiales de validez nacional, tras carreras de tres o cuatro años según el instituto. Aun así, la falta de matrícula les cierra la puerta del ámbito sanitario.
"Nuestros egresados que tienen un título oficial de validez nacional, estudiamos tres o cuatro años, depende del instituto donde hayan estudiado, no pueden trabajar en el sector salud porque nos falta matrícula", afirmó Montané.
La limitación no alcanza a otros campos, como educación o desarrollo. El problema aparece cuando el destino es el sistema de salud, donde se exige una habilitación formal. "Como es un bien tutelado por el Estado, requiere una matriculación y una autorización especial, que en este caso es la matrícula", sostuvo.
Montané también se refirió a situaciones que se dan en el interior provincial. Hay profesionales que hace años se desempeñan en hospitales y centros de salud mental, pero algunos enfrentaron cuestionamientos a su continuidad. "Tenemos personas que trabajan en hospitales, algunos lo están haciendo o en centros de salud mental, lo hacen desde hace muchos años, pero en algunos casos en el interior de la provincia a veces reciben algún tipo de persecución o hasta a veces los invitan, hablando entre comillas, a dejar sus tareas", relató.
Según contó, hubo trabajadores que recibieron comunicaciones formales por su situación laboral. "A veces los amenazan a través de telegramas, carta documento, y esto no corresponde porque nuestros títulos ya en sí avalan la tarea que hacemos", expresó.
Qué hace —y qué no hace— un psicólogo social
Montané aclaró los alcances de la disciplina para despejar confusiones. Los psicólogos sociales no hacen diagnósticos clínicos, ni tratamientos terapéuticos, ni intervenciones individuales con pacientes. Su trabajo se centra en la prevención y promoción de la salud a través de grupos, instituciones y comunidades.
El abordaje se apoya en los vínculos y los procesos grupales: favorecer la comunicación, detectar dificultades en las organizaciones y acompañar la construcción de respuestas colectivas frente a necesidades que no se resuelven de manera individual.
"Hay problemas que tenemos que no los podemos resolver individualmente. Hay problemas que necesitamos juntarnos con otros. A veces el Estado tampoco alcanza para satisfacer nuestras necesidades. Entonces, necesitamos respuestas colectivas. Nosotros promovemos esas respuestas colectivas", agregó.
Su tarea también incluye identificar conflictos internos, problemas de comunicación y situaciones en las que una organización no logra cumplir sus objetivos. "El psicólogo social está para eso, para detectar los problemas, mejorar la comunicación, diagnosticar cuáles son los problemas grupales que impiden que los grupos, las organizaciones logren cumplir sus fines", indicó.
La sociedad y el psiquismo, en una misma mirada
Consultado sobre el aporte de la disciplina frente a las problemáticas de Santa Cruz, Montané explicó que su particularidad es analizar cómo las condiciones sociales repercuten en las personas.
"La particularidad que tiene la psicología social es poder interaccionar la estructura o los problemas sociales que tiene la sociedad con el psiquismo del sujeto, es decir, cómo afecta la sociedad nuestra subjetividad, nuestro psiquismo", explicó.
En ese marco, habló de necesidades que no encuentran respuesta cuando la comunidad no dispone de los medios para satisfacerlas. "Hay necesidades frustradas porque en la comunidad no están ofrecidos los medios para que las necesidades de la población sean cubiertas", sostuvo.
El trabajo profesional apunta entonces a dos frentes. "Por un lado buscamos que la gente tome conciencia de cuáles son sus necesidades, se haga cargo de ellas y se organice. Y por otro lado también buscar que el Estado cumpla con las estructuras, la oferta material que se necesita para que las necesidades sean satisfechas", manifestó.
Montané aclaró que no reemplazan a las personas ni resuelven sus problemas de manera directa. "No vamos a resolver los problemas de las personas, pero sí vamos a impulsarlas y ayudarlas a diagnosticar, a hacerse cargo y buscar los resultados por los cuales no pueden llevar a cabo sus fines", afirmó.
Para el referente, la comunicación y el aprendizaje son las herramientas centrales. "Para nosotros la salud pasa por la comunicación y el aprendizaje. Atendiendo a esas dos herramientas se previene y se promueve la salud", resumió.
Más de 100 egresados y una formación que crece desde 2007
La formación en psicología social se dicta en Santa Cruz desde 2007. Solo en el instituto al que pertenece Montané ya se graduaron alrededor de 100 profesionales, a los que se suman los egresados de otras instituciones.
El referente también marcó la diferencia con los psicólogos de formación clínica: ambas disciplinas tienen alcances y finalidades propias, y la psicología social se orienta a las necesidades comunitarias, la organización de grupos y la promoción de la salud colectiva.
"Siempre se dice: 'La Argentina necesita psicólogos'. Es verdad, necesita psicólogos. Ellos ofrecen una atención clínica, también lo hacen en forma comunitaria y tienen una finalidad, y nosotros somos psicólogos sociales que atendemos las necesidades de la comunidad", expresó. Y cerró: "Buscamos que la comunidad se organice y sea saludable".