Tierra del Fuego prepara una ley para castigar a quienes abastecen a Malvinas
El gobierno fueguino de Gustavo Melella encontró la manera de hacerle pagar caro a las empresas que usan su territorio para abastecer a las Islas. La ley que preparan apunta a un corredor clave y promete encender la mecha con Chile...
El gobierno de Gustavo Melella avanza con una iniciativa que apunta directo al corazón logístico de las Islas Malvinas: busca sancionar económicamente a las empresas que usen infraestructura fueguina para sostener el corredor marítimo que une Punta Arenas con el archipiélago.
La medida, que se está gestando en la provincia, pretende encarecer las operaciones que contribuyen al funcionamiento económico de las islas y agrega un nuevo capítulo de tensión con Chile por la disputa de soberanía.
La estrategia fueguina
Andrés Dachary, secretario de Malvinas, Antártida e Islas del Atlántico Sur y de Asuntos Internacionales de Tierra del Fuego, explicó el objetivo de la norma: “tipificar lo que sería la utilización de la infraestructura dentro de lo que es la propia Malvinas como infraestructura propia del gobierno fueguino para poder desalentar esto a partir de lo que serían sanciones económicas”.
La provincia también analiza aplicar el Decreto 256, que regula el contacto entre la Argentina continental y las islas. Dachary fundamentó la postura en la geografía: “Desde la boca oriental del Estrecho de Magallanes primero tenés aguas jurisdiccionales de la provincia de Tierra del Fuego y después Mar Argentino. Siempre estás en Mar Argentino. Después cuando llegás a Malvinas, cuando ingresás dentro de las 12 millas, otra vez Mar Territorial de la provincia de Tierra del Fuego”.
El corredor de Punta Arenas y el gesto chileno
El anuncio del corredor marítimo se conoció el mismo día en que Javier Milei visitó Chile y se difundió una declaración en la que el gobierno de ese país respaldó el reclamo argentino por la soberanía de las islas.
Dachary diferenció la postura de la Cancillería chilena de la de algunos funcionarios locales, a los que acusó de tener “una postura pro británica”, incluso en gestos simbólicos como recibir a supuestas selecciones de las islas en eventos deportivos.
Para el funcionario, el corredor no es solo un tema logístico: “Esto que brinda un sostén logístico también es favorecer lo que es la explotación y achicar costos”. Y advirtió: “Tenemos que hacer cada vez más costosa la presencia británica en Malvinas para forzar lo que es esa reapertura de negociaciones”.
Petróleo: el nuevo ingreso de Malvinas
El petróleo podría transformar por completo la economía de las islas. Hoy, el 58% del producto malvinense proviene de las licencias de pesca, aprovechadas principalmente por buques de España, Corea del Sur y Taiwán. Con la explotación de hidrocarburos, ese esquema cambiaría y generaría ingresos que, según Dachary, volverían a las islas autosuficientes.
El secretario planteó el dilema desde la perspectiva británica: “¿Qué hacemos a 12.000, 13.000 km de distancia gastando miles y miles de millones de libras en mantener estas islas?”. La respuesta, según su análisis, cambia si las propias islas generan recursos para sostenerse: “Con este ingreso extra de lo que sería el saqueo de hidrocarburos, Malvinas pasa a ser completamente superavitaria”.
Esa mayor autonomía económica tendría una consecuencia política: haría más difícil que Argentina consiga reabrir la negociación por la soberanía. Dachary sostuvo que el desarrollo de los hidrocarburos puede “condicionar cada vez más la reapertura de negociaciones”, en el marco de la Resolución 2065 de Naciones Unidas, que reconoce la disputa y obliga a ambos países a negociar una solución.
El giro de Milei sobre Malvinas
Dachary también cuestionó el cambio de posición del Gobierno nacional. Recordó que hace dos años la administración de Milei celebraba el acuerdo entre la entonces canciller Diana Mondino y el británico David Lammy.
“En ese momento se avanzaba en restablecer los vuelos que eran con Malvinas, avanzar en lo que es cooperación pesquera, algo completamente diferente a lo que está pasando hoy”, señaló.
El funcionario afirmó que Tierra del Fuego viene advirtiendo a la Cancillería argentina sobre la explotación de hidrocarburos en Malvinas desde hace tiempo, y que la provincia incluso presentó una denuncia contra empresas petroleras por ese tema.
En ese marco, Dachary dudó del cambio de rumbo del Gobierno y no descartó “un oportunismo político”. Pero dejó una puerta abierta: “Si este cambio es un cambio honesto, bienvenido sea. Argentina tiene muchísimo terreno por recuperar”.