Tinogasta quiere que los bomberos no dependan más de Nación: de dónde saldría la plata
En Tinogasta quieren que los bomberos voluntarios dejen de depender de los subsidios que Nación paga tarde y mal: el fondo que se discute en el Concejo saldría del bolsillo de cada contribuyente, pero hay un detalle que define cuánto pesaría en la boleta.
El intendente de Tinogasta, Ernesto Andrada, se sentó con autoridades del Concejo Deliberante y con el jefe del cuartel local de Bomberos Voluntarios, Jaled Cabur, para presentar un proyecto de ordenanza que crearía un fondo municipal para sostener económicamente a la institución. El aporte por contribuyente sería del 0,25% del salario mínimo, vital y móvil y, según el municipio, no implicaría subas de impuestos.
De la reunión participaron el presidente provisional del Concejo Deliberante, Mauro Argañaraz, y los concejales Raúl Cerezo, Ramón Espinoza y Marcelo Moreno. Allí se expusieron los lineamientos generales de la propuesta, pensada para darle al cuartel un mecanismo de financiamiento propio.
Cómo se controlaría la plata
Según el comunicado oficial, lo recaudado se depositaría en una cuenta bancaria de los Bomberos Voluntarios. La institución debería rendir cuentas cada tres meses ante el Concejo Deliberante, que quedaría a cargo de fiscalizar el uso de los recursos.
El monto del aporte seguiría las actualizaciones del salario mínimo, vital y móvil, de modo que se ajustaría cada vez que cambie ese indicador nacional.
Andrada puso el acento en la articulación entre el Ejecutivo municipal, el Concejo y las instituciones locales para mejorar los servicios esenciales. En esa línea, sostuvo que la medida busca fortalecer a una entidad clave para la comunidad por su trabajo en prevención, asistencia en emergencias y protección de los vecinos.
“Acompañar a nuestros Bomberos Voluntarios es reconocer su entrega, respaldar su labor y contribuir a construir, entre todos, una Tinogasta más segura y solidaria”, afirmó el intendente.
Un cuartel que trabaja al límite
La iniciativa llega en un momento complicado para los bomberos voluntarios de Catamarca. El presidente de la Federación provincial, Gustavo Álvarez, advirtió que los cuarteles funcionan “al límite” por las demoras en el envío de subsidios nacionales.
Álvarez precisó que la deuda de Nación con el sistema de bomberos voluntarios de todo el país trepa a $59.000 millones y que los fondos de 2025 y 2026 se están pagando de forma parcial y con atrasos.
Las asociaciones deben cubrir combustible, mantenimiento de autobombas, seguros y renovación de equipos de protección. A modo de ejemplo, el dirigente indicó que un traje estructural cuesta alrededor de $5 millones y un casco, cerca de $1 millón.
“Estamos al límite, pero acudimos como podemos”, resumió Álvarez sobre las dificultades para sostener la actividad.
El titular de la Federación contó además que representantes del sistema presentaron un petitorio ante el Ministerio de Economía de la Nación, pero no fueron recibidos: solo pudieron dejar el documento por mesa de entrada. Las gestiones siguen por el Consejo Nacional de Federaciones de Bomberos Voluntarios.
Álvarez aclaró que los subsidios reclamados no salen directamente de las arcas nacionales, sino de un porcentaje de las primas de los seguros que se recauda para financiar el sistema.
La sombra de los incendios forestales
El contexto preocupa también por la posibilidad de nuevos focos de incendio. El titular de la Federación recordó que en los últimos episodios hubo 15 bomberos voluntarios trabajando de manera permanente en los cerros y advirtió que los recursos disponibles no siempre alcanzan para responder a las emergencias en condiciones adecuadas.