Tinogasta se queda con la zona franca y Fiambalá no lo acepta: "Es una disputa innecesaria"
Pamela López confirmó dónde funcionará la zona franca de Catamarca y respondió a Fiambalá, que pelea por quedarse con el predio. La senadora apuntó contra la disputa y dejó una frase que anticipa cómo sigue el conflicto.
La zona franca de Catamarca ya tiene lugar definido: funcionará en jurisdicción de Tinogasta, según confirmó la senadora provincial Pamela López. La confirmación llega en plena pulseada con Fiambalá, que reclama el enclave por su cercanía con el Paso Internacional San Francisco.
En diálogo con Radio El Esquiú 95.3, durante el programa Mensajes en la Radio, la legisladora aclaró que la ubicación no responde a una decisión reciente. "Dentro del propio procedimiento administrativo ya había que ofrecer un espacio físico y eso es lo que hizo el municipio de Tinogasta", explicó.
Un trámite que viene de lejos
López repasó los antecedentes: la zona franca se creó en la década del 90, pero el beneficio se perdió cuando venció el plazo para concretar el predio. Las gestiones se retomaron en 2015 y en 2018 se terminaron de sanear los títulos de los terrenos ofrecidos.
"Es decir, la llegada de la firma del convenio es porque se cumplimentaron varios pasos anteriores", sostuvo. Y remarcó: "La zona franca va a funcionar allí en lo que hoy es la cabecera departamental".
El convenio entre Nación y Provincia, firmado recientemente, todavía debe ser ratificado por la Legislatura. Una vez aprobado, el próximo paso será conformar el Comité de Vigilancia y reglamentar el régimen.
La pelea con Fiambalá
Consultada por la disputa territorial, la senadora fue tajante: "Es una disputa primero totalmente innecesaria". Su argumento es que el desarrollo económico alcanzará a toda la región, y hasta dejó abierta la posibilidad de futuras ampliaciones hacia El Pantanillo.
Otros proyectos en carpeta
Durante la entrevista, López también repasó dos iniciativas que impulsa. La primera busca el control poblacional de aves urbanas, periurbanas y productivas, y ya obtuvo media sanción. La segunda promueve la construcción con adobe y la revalorización del patrimonio de la Ruta del Adobe, con la participación de especialistas vinculados al CONICET.