Tiraron una heladera a un arroyo: el hallazgo que encendió la alarma en Paraná
Heladeras, cubiertas y escombros: entre 50 y 60 metros cúbicos de basura retirados de un arroyo en Paraná. El dato que expone una práctica que pone en riesgo a los barrios.
La limpieza del arroyo Colorado dejó al descubierto una postal que preocupa a los vecinos de Paraná: entre 50 y 60 metros cúbicos de residuos —heladeras, cubiertas, restos de poda, plásticos y escombros— obstruían el cauce y las márgenes en el sector de avenida Don Bosco y calle Lavalleja.
El operativo municipal, que forma parte de las tareas preventivas para mantener los desagües en condiciones ante la posibilidad de lluvias intensas, requirió maquinaria pesada y camiones para retirar los desperdicios descartados de manera irregular.
Julián Hirschfeld, secretario de Servicios Públicos de la Municipalidad, explicó a Elonce que las intervenciones se desarrollan mediante un cronograma que alcanza distintos puntos de la capital entrerriana.
“Estamos trabajando fuertemente con un cronograma en los distintos arroyos y desagües de la ciudad. Ayer estuvimos en Darwin y Blas Parera, en el arroyo La Horqueta, y hoy continuamos en este sector”, señaló el funcionario.
Hasta 15 camiones de basura por operativo
Hirschfeld precisó que cada intervención permite extraer entre 50 y 60 metros cúbicos de basura, lo que equivale a aproximadamente entre 10 y 15 viajes de camiones, aunque el volumen puede variar según las características del lugar.
“En el operativo anterior retiramos diez camiones. Es una cantidad enorme de basura que está obstruyendo el curso de agua y que, ante una lluvia importante, puede generar consecuencias graves”, advirtió.
El funcionario indicó que Paraná posee alrededor de 90 kilómetros de desagües y cursos de agua que requieren mantenimiento. Las tareas son coordinadas entre las áreas de Servicios Públicos, Infraestructura, Defensa Civil y los equipos operativos municipales, e incluyen la limpieza de los cauces, el retiro de residuos, la liberación de sectores obstruidos y la revisión de los puntos críticos.
El objetivo es facilitar el escurrimiento y reducir el riesgo de anegamientos en los barrios cercanos.
El pedido a los vecinos
Desde el Municipio solicitaron a los vecinos que no arrojen desperdicios en los arroyos ni en los espacios públicos. Hirschfeld recordó que la línea 147 permite solicitar el retiro de residuos no domiciliarios, como ramas, muebles y otros elementos de gran tamaño.
“Le pedimos a la gente que llame al 147. El servicio funciona y pasa a retirar los residuos. Todo lo que se arroja en un arroyo termina generando una obstrucción y pone en riesgo a quienes viven cerca”, remarcó.
El secretario también mencionó la colocación de rejas de retención en el arroyo Las Viejas. Esos dispositivos permiten contener plásticos y otros residuos antes de que lleguen al río y a la zona costera, aunque requieren limpiezas periódicas para conservar su funcionamiento.
La Municipalidad evalúa, además, la creación de puntos específicos para depositar residuos voluminosos. La propuesta contempla plataformas de hormigón, contenedores, volquetes y espacios destinados a materiales reciclables, con participación de recuperadores urbanos.
Una obra para estabilizar las márgenes
En paralelo con la limpieza del arroyo Colorado, se desarrolla una obra de estabilización en el sector de Las Viejas y Cabildo Abierto. Xavier Bilbao, subsecretario de Planificación e Infraestructura municipal, explicó que la intervención fue reclamada durante décadas por los vecinos.
El funcionario sostuvo que el deterioro de las márgenes provocó el colapso de dos viviendas y dejó otras ocho o nueve construcciones en situación de riesgo. Por ese motivo, se decidió avanzar con estructuras de hormigón, relleno y consolidación del terreno.
“La obra busca estabilizar el lecho y las márgenes del arroyo. Se construyen muros de hormigón y se completa el sector con relleno para recuperar el talud y brindar mayor seguridad a las viviendas”, detalló Bilbao. La intervención es financiada con recursos municipales.
Los trabajos también alcanzarán sectores próximos a barrio San Cayetano, donde existen construcciones ubicadas sobre una barranca. Según explicó el funcionario, la estabilización permitirá disminuir los movimientos del suelo registrados durante la ejecución de la obra.
Protocolos para las familias cercanas
Hirschfeld indicó que las áreas municipales mantienen identificadas a las familias asentadas en las inmediaciones de los cursos de agua. Ante una alerta meteorológica, se activan protocolos de asistencia, evacuación o autoevacuación, según el nivel de riesgo.
“Hay un relevamiento de las personas que viven en estos sectores y un protocolo preparado para actuar cuando se producen lluvias intensas”, afirmó.
Las autoridades señalaron que la prevención requiere tanto de las obras hidráulicas como del mantenimiento permanente de los arroyos. También insistieron en que la colaboración de la comunidad resulta indispensable para evitar que los cauces vuelvan a convertirse en lugares de descarte.