Tiró la toalla su propio rincón: el campeón que casi nadie daba favorito noqueó en dos rounds
Wardley había aceptado la revancha apenas meses después del castigo de mayo. Su propio entrenador terminó tirando la toalla en el segundo round: ¿fue una decisión apresurada o no había otra salida?
Daniel Dubois retuvo el título mundial de peso pesado de la OMB tras una actuación arrolladora sobre Fabio Wardley, que apenas pudo sostenerse dos asaltos. El británico impuso su ritmo desde la primera campana y obligó a que el rincón del retador arrojara la toalla en el segundo round.
La pelea se llevó a cabo en el O2 Arena de Londres frente a unos 19.000 espectadores y terminó con un desenlace muy distinto al del primer cruce entre ambos, en mayo.
Del castigo en mayo a la revancha sin respiro
En aquel primer combate, Wardley había mandado a la lona a Dubois en dos oportunidades antes de caer por detención en el undécimo asalto. La historia de la revancha fue otra: el campeón no le concedió ni un respiro.
Desde el campanazo inicial, Dubois avanzó y acorraló a su rival con combinaciones que lo sacudieron. Wardley aguantó hasta el cierre del primer round, pero el maltrato siguió en el siguiente.
En el segundo asalto, el campeón volvió a arrinconarlo contra las cuerdas y descargó otra andanada. Cuando quedó claro que el retador no podía defenderse con garantías, su entrenador, Ben Davison, tomó la decisión de tirar la toalla y el árbitro detuvo el pleito.
“Este es mi momento, mi era”
Tras la victoria, Dubois celebró su desempeño y dejó en claro el nivel de confianza con el que atraviesa este tramo de su carrera. “Fabio es un gran tipo, pero este es mi momento, mi era. Tenía malas intenciones desde el principio”, declaró a la BBC.
Con este triunfo, el boxeador de 29 años amplió su récord profesional a 24 victorias —23 de ellas por la vía del nocaut— y tres derrotas. Wardley, de 31, sufrió la segunda caída de su carrera y ahora registra 21 triunfos, una derrota y un empate, según los datos previos al combate.
El retador, lejos de buscar excusas, reconoció la superioridad de su oponente. “Siempre me he medido con los mejores, los más grandes y más duros. No hay vergüenza en perder cuando te enfrentas al mejor”, afirmó.
El debate que reabrió la revancha
La rápida vuelta de Wardley al ring frente al mismo rival reavivó las críticas sobre la conveniencia de aceptar semejante desafío tan poco tiempo después del castigo recibido en mayo, cuando terminó con el rostro muy hinchado y heridas visibles.
Hrgovic, el próximo desafío en el horizonte
Con el cinturón de la OMB en su poder, Dubois apunta ahora a los nombres más importantes de la división. Uno de los candidatos es Filip Hrgovic, campeón de la Federación Internacional de Boxeo (FIB), que subió al cuadrilátero después de la pelea para un breve cara a cara con el londinense.
Dubois ya se había medido con Hrgovic en junio de 2024 y lo detuvo en el octavo asalto de un combate por el título interino de la FIB. Un nuevo cruce podría formar parte de los planes para avanzar hacia la unificación de los cinturones de los pesos pesados.
El promotor Frank Warren también adelantó que durante 2027 podrían organizarse peleas entre campeones representados por su empresa, Queensberry Promotions. En ese escenario aparecen nombres como Hrgovic, Agit Kabayel y Tyson Fury.