Tiroteos en el Jorge Newbery: los vecinos apuntan sus cámaras para otro lado y la Brigada no encuentra el hilo
Los tiroteos en el barrio Jorge Newbery tienen a la Brigada de Comodoro Rivadavia buscando respuestas, pero los vecinos tomaron una decisión con sus cámaras que complica todo: por qué la pesquisa quedó frenada justo donde más la necesitan.
La Brigada de Investigaciones de Comodoro Rivadavia sigue sin poder identificar a los responsables de la seguidilla de tiroteos que sacudió al barrio Jorge Newbery. Así lo confirmó su jefe, Javier Orellano, quien reconoció que la pesquisa avanza a tientas por dos obstáculos concretos: nadie denuncia y las cámaras de los vecinos no sirven.
En diálogo con ADNSUR, el jefe policial explicó que el trabajo se retoma desde la primera intervención de la Comisaría Seccional Segunda y que el objetivo inmediato es reunir elementos para determinar qué grupos están metidos en el conflicto y cómo cortarlo.
Entre los episodios que investigan aparece el ataque a una empleada policial que cumplía funciones en un retén. Sobre ese y otros hechos, Orellano admitió que la información recolectada hasta ahora es escasa.
¿Dos bandas o dos familias?
Una de las preguntas que la Brigada todavía no pudo responder es si los ataques responden a un enfrentamiento entre dos grupos antagónicos o si, en realidad, se trata de integrantes de dos familias. "Esto todavía no está determinado", aclaró el jefe de Investigaciones.
Lo que sí reconoció es que el epicentro de los ataques está en inmediaciones del domicilio de la familia Barría Hernández, un dato que ya trascendió a partir de los propios hechos registrados en el barrio.
El otro frente abierto es la falta de denuncias. Según Orellano, no hay presentaciones formales que permitan avanzar con la identificación de los atacantes ni de otras personas que hayan resultado damnificadas y sean ajenas al grupo involucrado.
Las cámaras que miran para otro lado
A la ausencia de denuncias se suma un problema que complica la reconstrucción de los ataques: las cámaras de seguridad particulares. Los investigadores buscan registros de los domicilios cercanos, pero chocan con la resistencia de los vecinos.
"Hay cámaras en los domicilios particulares, pero la mayoría de los vecinos, debido a los conflictos y a la intimidación que han sufrido, las orientan hacia otros puntos para que justamente no sean de interés para nosotros", detalló Orellano.
Sin esos registros, se vuelve cuesta arriba establecer recorridos, reunir pruebas e identificar a quienes participan de los tiroteos.
Más policías en la calle y un detenido
Mientras la investigación intenta ordenar el rompecabezas, la fuerza reforzó la presencia en la zona. "Se reforzó bastante ese sector. El personal de la comisaría Segunda y los grupos que tiene a cargo están llevando adelante tareas preventivas bastante fuertes en la zona", indicó el jefe de la Brigada.
El refuerzo se da en medio de procedimientos reiterados. Uno de ellos terminó el jueves con un hombre detenido tras intentar escapar para evadir un control policial.
En paralelo, Orellano se refirió al proyecto para instalar nuevas cámaras de seguridad en distintos puntos de Comodoro Rivadavia. Contó que desde la fuerza ya observaron los lugares previstos y que fueron consultados para sugerir otros sectores.
"Fuimos consultados por nuestro trabajo y pudimos aportar dónde sería recomendable ubicar algunas otras cámaras, para ampliar ese radio y colocarlas en lugares que son importantes para nuestra labor diaria", señaló.
La idea es poder monitorear calles y recorridos habituales, sobre todo en las zonas donde ya hubo hechos de violencia.
Orellano cerró ratificando que la Brigada no afloja: "Estamos trabajando en eso desde un primer momento, pero hay varias dificultades en el camino que por ahí nos llevan a demorar un poquito en cualquier solicitud y demás".