Tocaba el piano hasta las 6 de la mañana: su vecina aguantó cinco años y ahora él deberá pagarle una fortuna
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Tocaba el piano hasta las 6 de la mañana: su vecina aguantó cinco años y ahora él deberá pagarle una fortuna

Una jubilada de Godoy Cruz soportó durante cinco años los ensayos de piano, guitarra y batería de su vecino, que se estiraban hasta las 6.30 de la mañana. Probó de todo para frenarlos: mediación, multas, llamados al 911. Ahora la Justicia tomó una decisión que le cambia el bolsillo al músico.

Un músico de Godoy Cruz, Mendoza, fue condenado a indemnizar a su vecina con casi $2,9 millones por los ruidos molestos que generaba con ensayos de piano, guitarra y batería dentro de su departamento. La mujer sostuvo que durante cinco años convivió con sesiones musicales y reuniones que se estiraban hasta la madrugada, y que eso le complicó el descanso y la vida diaria.

El conflicto terminó en la Justicia después de reclamos ante la Municipalidad, llamados a la policía y una mediación que no sirvió para destrabar la situación. La demandante es una jubilada que vive con su hija en edad escolar. Según su relato, los ensayos arrancaban cerca de las 22 y podían seguir hasta las primeras horas de la mañana.

Los fines de semana, contó, muchas veces directamente se iba de su casa para no escuchar los ruidos.

Cinco años de ruidos y promesas incumplidas

De acuerdo con el expediente, el problema empezó en 2019 y se extendió hasta 2024. En ese lapso la mujer intentó acordar con su vecino horarios para los ensayos y para las reuniones nocturnas. Aseguró que los compromisos no se respetaron y por eso terminó presentando una demanda por daños y perjuicios.

La mujer describió que los ensayos eran habituales y podían incluir piano, guitarra y batería, ya sea sola o junto con otros músicos. Según su denuncia, las sesiones nocturnas comenzaban alrededor de las 22 y llegaban hasta las 6.30. Ese horario golpeaba especialmente el descanso de su hija, que tenía que levantarse cerca de las 6.15 para ir al colegio.

El impacto no fue solo en el sueño. La demandante aseguró que la situación afectó su salud y su calidad de vida: necesitaba tomar ansiolíticos para relajarse y poder dormir. También señaló que no podían usar con normalidad la terraza del complejo y que debían mantener las ventanas cerradas para atenuar el ruido.

Dentro de su casa, las dificultades eran cotidianas. Según su relato, los sonidos impedían mantener una conversación sin levantar la voz y hasta mirar televisión a un volumen normal se había vuelto complicado.

Mediación, multa y una orden que no alcanzó

El 16 de agosto de 2022 la mujer presentó una denuncia ante la Municipalidad de Godoy Cruz. Meses después, el 3 de noviembre, las dos partes participaron de una audiencia privada en la que acordaron fijar horarios para los ensayos y las reuniones. También se evaluó la posibilidad de insonorizar el departamento del músico.

Sin embargo, según el expediente, el acuerdo se incumplió una y otra vez. El 13 de junio de 2023 la vecina volvió al Centro de Mediación Municipal para pedir que se dejara sin efecto. Se convocó a una nueva audiencia para el 20 de julio, pero el músico no se presentó.

La mujer también hizo llamados al 911 y en agosto de 2023 envió una carta documento para exigir que cesaran los ruidos. Ese mismo año, inspectores municipales constataron sonidos de alto volumen que se escuchaban desde la vía pública. Como consecuencia, la Municipalidad le aplicó al músico una multa de $15.000 y le ordenó dejar de provocar ruidos molestos.

La sanción tampoco resolvió el problema. En diciembre de 2024 la Justicia ya había dispuesto que el hombre realizara las obras necesarias para insonorizar su departamento e impedir que el sonido de los instrumentos se propagara hacia afuera.

El fallo: cuánto deberá pagar y por qué

El caso llegó al Segundo Tribunal de Gestión Asociada de Mendoza, que revisó testimonios, actuaciones municipales y pruebas del expediente. En su sentencia del 24 de agosto de 2026, el tribunal consideró que los ruidos superaban los límites de la normal tolerancia y que habían causado daños a la vecina.

Para fundamentar la decisión, el juez aplicó el artículo 1973 del Código Civil y Comercial, que establece que las molestias por ruidos y otras actividades en inmuebles vecinos no deben exceder la normal tolerancia. La norma permite ordenar el cese de esas molestias y fijar una indemnización por los daños que se hayan demostrado.

El fallo reconoció distintos conceptos indemnizatorios:

Daño moral y psicológico: $2.462.500.
Daño patrimonial: $280.000.
Gastos médicos: $150.000.

La suma total quedó fijada en $2.892.500, más los intereses correspondientes. El tribunal también impuso las costas del proceso al músico, que fue condenado a pagar el monto dentro de los diez días de que la sentencia quede firme.

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